"Los católicos en internet debemos construir caminos de evangelización, no de odio e intolerancia".

Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla

Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

viernes, 6 de diciembre de 2013

Reposición al culto de la Divina Pastora de Capuchinos, tras su restauración

Hoy viernes, 6 de diciembre, se repondrá al culto la venerada imagen de la Divina Pastora de las Almas del convento sevillano de Capuchinos, tras ser restaurada por el imaginero Fernando Aguado Hernández, regresando a su sede tras cuatro meses de intervención, desde que el pasado 12 de julio, la Virgen fuera retirada del culto.

A las seis de la tarde comenzará un Besapiés extraordinario en la capilla de los Ángeles, situada en el patio del convento, que se prolongará hasta el día de la Inmaculada. El día 7, de 10 a 13 horas y de 16 a 20 horas, también permanecerá abierto al público, siendo el horario de fotógrafos de 16 a 17 horas.

El día 8 de diciembre, el Besapiés permanecerá abierto de 10 a 13 horas, y, a las 17 horas, se trasladará a la imagen desde la Capilla de los Ángeles al templo en Solemne Vía Lucis, por el propio patio del Convento, para finalizar con una Eucaristía de acción de gracias.

La restauración de la Virgen ha consistido en la limpieza y reparación integral de la policromía y la retirada de repintes puntuales y algunas pequeñas fisuras en su rostro, así como la sustitución de las articulaciones de los brazos por una de bola y la sustitución de la sujeción de los elementos de orfebrerías.

 La Divina Pastora de Capuchinos es obra del imaginero, José Fernández Guerrero, que la talló en 1802, y que sustituyó a otra imagen de Cristóbal Ramos realizada en 1795. La Divina Pastora es una talla de vestir; su estilo, perfil, rostro y elegante apostura es de estética helénica, neoclásica. Fue restaurada por Sebastián Santos Rojas en 1956, el mismo año en que realizó la talla del Divino Cordero que acaricia la Virgen. En 1982 Francisco Buiza llevó a cabo otro proceso restaurador.