Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-
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"Los católicos en internet debemos construir caminos de evangelización, no de odio e intolerancia".
Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla
domingo, 5 de junio de 2016
Viaje a la Romería de la Divina Pastora de Aracena
Nuestra hermandad ha organizado un viaje el próximo domingo 12 de junio a Aracena, con motivo de la celebración de la Romería de la Divina Pastora. A la llegada de la carreta con el simpecado, se celebrará la Santa Misa de Romeros, y a continuación podremos disfrutar de una jornada de convivencia pastoreña en el bello paraje natural de Las Granadillas.
La hora de salida en autobús será a las 8 de la mañana, desde la Puerta de Malara. El precio de los billetes es de 10 euros, que podrán adquirirse en nuestra Casa Hermandad de lunes a viernes, de 20 a 22 horas.
Procesión de la Divina Pastora de la Barriada de Padre Pio
A las 6,30
de la tarde del pasado sábado 4 de junio, tuvo lugar la procesión
de la Divina Pastora de la Barriada de Padre Pio, a la que asistió una
representación de nuestra hermandad. También asistieron representaciones
del colegio Altair y de las hermandades de la Divina Pastora de Carmona
y de Alcalá de Guadaira. El acompañamiento musical corrió a cargo de la
Agrupación Musical Veterana de Sevilla.
lunes, 30 de mayo de 2016
Representaciones en Carmona y en Sevilla
En la tarde del pasado sábado 28 de mayo, una representación de nuestra
hermandad estuvo presente en Carmona para asistir a la Misa Solemne en
honor de la Divina Pastora, y a su posterior procesión de traslado desde
la Iglesia de San Bartolomé hasta la Prioral de Santa María.
Asimismo, como en años anteriores, una representación acompañó a la Divina Pastora de Capuchinos en su recorrido procesional, por las calles de su feligresía, en la tarde del domingo 29.
Asimismo, como en años anteriores, una representación acompañó a la Divina Pastora de Capuchinos en su recorrido procesional, por las calles de su feligresía, en la tarde del domingo 29.
domingo, 29 de mayo de 2016
Participación en la procesión del Corpus Christi
Nuestra hermandad ha participado en la mañana de hoy en la procesión del
Corpus Christi de Cantillana, portando estandarte corporativo y varas,
tanto la Junta de Gobierno como el Grupo Joven. Asimismo, en la puerta
de nuestras dependencias en la calle Stmo. Cristo de la Misericordia, ha
sido instalado un altar para esta ocasión, como en años anteriores.
Solemnidad del Corpus Christi
El apóstol Pablo, escribiendo a la comunidad de Corinto, refiere por dos veces este mandato de Cristo en el relato de la institución de la Eucaristía. Es el testimonio más antiguo de las palabras de Cristo en la Última Cena.
«Haced esto». Es decir, tomad el pan, dad gracias y partidlo; tomad el cáliz, dad gracias y distribuidlo. Jesús manda repetir el gesto con el que instituyó el memorial de su Pascua, por el que nos dio su Cuerpo y su Sangre. Y este gesto ha llegado hasta nosotros: es el «hacer» la Eucaristía, que tiene siempre a Jesús como protagonista, pero que se realiza a través de nuestras pobres manos ungidas de Espíritu Santo.
«Haced esto». Ya en otras ocasiones, Jesús había pedido a sus discípulos que «hicieran» lo que él tenía claro en su espíritu, en obediencia a la voluntad del Padre. Lo acabamos de escuchar en el Evangelio. Ante una multitud cansada y hambrienta, Jesús dice a sus discípulos: «Dadles vosotros de comer» (Lc 9,13). En realidad, Jesús es el que bendice y parte los panes, con el fin de satisfacer a todas esas personas, pero los cinco panes y los dos peces fueron aportados por los discípulos, y Jesús quería precisamente esto: que, en lugar de despedir a la multitud, ofrecieran lo poco que tenían. Hay además otro gesto: los trozos de pan, partidos por las manos sagradas y venerables del Señor, pasan a las pobres manos de los discípulos para que los distribuyan a la gente. También esto es «hacer» con Jesús, es «dar de comer» con él. Es evidente que este milagro no va destinado sólo a saciar el hambre de un día, sino que es un signo de lo que Cristo está dispuesto a hacer para la salvación de toda la humanidad ofreciendo su carne y su sangre (cf. Jn 6,48-58). Y, sin embargo, hay que pasar siempre a través de esos dos pequeños gestos: ofrecer los pocos panes y peces que tenemos; recibir de manos de Jesús el pan partido y distribuirlo a todos.
Partir: esta es la otra palabra que explica el significado del «haced esto en memoria mía». Jesús se ha dejado «partir», se parte por nosotros. Y pide que nos demos, que nos dejemos partir por los demás. Precisamente este «partir el pan» se ha convertido en el icono, en el signo de identidad de Cristo y de los cristianos. Recordemos Emaús: lo reconocieron «al partir el pan» (Lc 24,35). Recordemos la primera comunidad de Jerusalén: «Perseveraban [...] en la fracción del pan» (Hch 2,42). Se trata de la Eucaristía, que desde el comienzo ha sido el centro y la forma de la vida de la Iglesia. Pero recordemos también a todos los santos y santas –famosos o anónimos–, que se han dejado «partir» a sí mismos, sus propias vidas, para «alimentar a los hermanos». Cuántas madres, cuántos papás, junto con el pan de cada día, cortado en la mesa de casa, se parten el pecho para criar a sus hijos, y criarlos bien. Cuántos cristianos, en cuantos ciudadanos responsables, se han desvivido para defender la dignidad de todos, especialmente de los más pobres, marginados y discriminados. ¿Dónde encuentran la fuerza para hacer todo esto? Precisamente en la Eucaristía: en el poder del amor del Señor resucitado, que también hoy parte el pan para nosotros y repite: «Haced esto en memoria mía».
Que el gesto de la procesión eucarística, que dentro de poco vamos a hacer, responda también a este mandato de Jesús. Un gesto para hacer memoria de él; un gesto para dar de comer a la muchedumbre actual; un gesto para «partir» nuestra fe y nuestra vida como signo del amor de Cristo por esta ciudad y por el mundo entero.
(Homilia del Papa Francisco. 26 de mayo de 2016)
jueves, 26 de mayo de 2016
El arcángel San Miguel en el altar de la Hiniesta
En la mañana de hoy, la imagen del arcángel San Miguel, propiedad de
nuestra hermandad, ha estado presente en el altar instalado en la plaza
de San Francisco por la Hermandad de la Hiniesta, con motivo de la
procesión del Corpus Christi celebrada en Sevilla. El altar, presidido
por la imagen de la Hiniesta Gloriosa, se completaba con las imágenes de
San Julián, Santa Marina (Hdad. de la Resurrección) y un ángel
custodio, perteneciente a la Hermandad de San Benito, que representa el
triunfo de la Eucaristía.
miércoles, 25 de mayo de 2016
Nombramiento de pregonero
En el Cabildo de Oficiales celebrado en la noche de ayer, fue aprobado, por unanimidad de la Junta de Gobierno, el nombramiento de D. Jesús Cañavate Rodríguez como pregonero de la próxima Romería de la Divina Pastora. Cantillanero, de 28 años de edad, en el año 2011 pronunció la Exaltación del 450 aniversario de la Hermandad Sacramental de nuestro pueblo, y en 2012 el pregón de su Semana Santa. Desde aquí felicitamos a nuestro hermano Jesús, esperando que nos ofrezca también un extraordinario pregón de Romería.
viernes, 6 de mayo de 2016
Solemnes cultos para conmemorar la Fiesta Litúrgica de la Madre del Buen Pastor
LA
PONTIFICIA, REAL, ILUSTRE, FRANCISCANA
Y
MUY ANTIGUA HERMANDAD DEL SANTO ROSARIO DE LA
DIVINA
PASTORA DE LAS ALMAS
Y
REDIL EUCARÍSTICO,
fundada
en el año del Señor de 1720, por el V. P. Fray Isidoro de Sevilla,
erigida y
establecida
canónicamente, en la Iglesia Parroquial de esta Villa, celebrará
los
siguientes
cultos, para conmemorar la
Fiesta
Litúrgica de la Madre del Buen Pastor,
instituida
en Roma por S.S. el Papa Pío VI el 1 de agosto de 1795:
Durante
los días 11, 12 y 13 de mayo, dando comienzo a las 8.30 de la tarde,
tendrá
lugar el SOLEMNE TRIDUO con el siguiente orden de cultos:
Exposición
del Santísimo Sacramento, rezo del Santo Rosario, Preces del Triduo,
Coplas,
Bendición Solemne y Reserva de S.D.M., celebración de la Santa Misa
y Salve .
Ocupará
la Sagrada Cátedra
el
Rvdo. Sr. D. MANUEL ORTA GOTOR, Pbro.
Director
de Pastoral del Centro de Estudios Universitarios
de
la Fundación San Pablo-Andalucía.
El
día 14 de mayo, sábado, a las 9 de la noche tendrá lugar la
Función
Religiosa Solemne oficiada por el
Rvdo.
Sr. D. ANTONIO GUERRA MILLA, Pbro.
Párroco
de Cantillana y Director Espiritual de la Hermandad,
con
panegírico a cargo del mismo predicador del Triduo. Al ofertorio
jurarán las
Santas
Reglas los nuevos hermanos que han cumplido la mayoría de edad.
El
domingo día 15, a las 7 de la mañana, saldrá de la Parroquia, como
establecen
nuestras
Reglas, el Santo Rosario de la
Aurora hacia el Santuario
de
la Divina Pastora, donde a su llegada se celebrará la Santa Misa.
A
las 12 del mediodía, con el rezo del REGINA COELI, la peregrina
imagen de
la
Divina Pastora de las Almas quedará expuesta a la veneración de los
fieles en
Devoto
Besamanos
y
recibirá la ofrenda de flores de los niños ataviados con atuendos
pastoriles,
los
cuales también depositarán una OFRENDA DE ALIMENTOS
ante
la imagen del Divino Pastorcito.
A
las 10 de la noche, como clausura del Besamanos, se rezará el
ejercicio piadoso
de
las Siete AVEMARÍAS por las siete letras que componen el
Dulce
Nombre de PASTORA, y se cantará la Salve Solemne.
A
continuación tendrá lugar el traslado de la Divina
Pastora
en Procesión Claustral Solemne,desde
la Capilla Mayor
de la Parroquia hasta el Camarín de su Capilla,
donde
se cantará el Himno Pastoreño.
En
todos estos cultos participará el Coro de la Hermandad.
Cantillana,
Mayo de 2016.
Nota:
El martes, día 10 de mayo, a las 9 de la noche, se celebrará Santa
Misa ante la imagen de la Divina Pastora, en la que tomará posesión
la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad.
martes, 3 de mayo de 2016
Resultados del Cabildo General de Elecciones
RESULTADO DEL CABILDO GENERAL DE ELECCIONES :
Votos emitidos: 2174
Votos a favor de D. Antonio Arias Solís: 1234
Votos a favor de D. Melitón Martínez Naranjo: 923
Votos en blanco: 13
Votos nulos: 4
Votos a favor de D. Antonio Arias Solís: 1234
Votos a favor de D. Melitón Martínez Naranjo: 923
Votos en blanco: 13
Votos nulos: 4
Cantillana, 2 de mayo de 2016
¡VIVA LA PASTORA DIVINA!
¡VIVA LA PASTORA DIVINA!
jueves, 14 de abril de 2016
Comunicado a los hermanos para el Cabildo General de Elecciones
Don Manuel Pérez Suárez,
como Secretario de la Hermandad de la Divina Pastora, comunica, por
orden de don Antonio Arias Solís, Hermano Mayor, a todos los
hermanos mayores de edad, que el próximo 2 de mayo, desde las 12:00
de la mañana hasta las 19:00 de la tarde, en la Iglesia Parroquial,
ante nuestra muy querida Imagen Titular, la Divina Pastora de las
Almas, se celebrará Cabildo General de Elecciones con el siguiente
orden:
- Invocación al Espíritu
Santo, Padrenuestro, Avemaría, Gloria y oración a la Divina Pastora
de las Almas.
- Elección del candidato
a Hermano Mayor.
- Avemaría y canto a la
Divina Pastora de las Almas.
NORMAS PARA LA CELEBRACIÓN DEL CABILDO GENERAL DE ELECCIONES. 1 En la papeleta para la votación debe constar la lista de los candidatos a Hermano Mayor, por orden alfabético, en la que se podrá elegir la opción que se desee.
2. Todos los herrnanos, tanto hombres como mujeres, mayores de dieciocho años, tendrán derecho a voto de forma personal y secreta, presentando su D.N.I., Pasaporte o Carnet de Conducir originales, no se admiten fotocopias.
3. Aquellos hermanos que por tener su residencia fuera de la localidad, y así conste en el censo de la hermandad, o por enfermedad, no puedan emitir su voto en persona, podrán hacerlo por correo. En el exterior del sobre de correos deberá constar:
• El nombre y los apellidos
• El número del D N.I
• Y la firma rubricada del votante.
En el interior del sobre se introducirá,
• una fotocopia del D.N.I. por las dos caras.
• un sobre cerrado con la papeleta de votación.
• y la acreditación del estado de enfermedad, en su caso, mediante Certificado Médico Oficial, expedido en el documento del Colegio de Médicos.
• La acreditación de tener la residencia fuera de la localidad, en su caso, mediante la constancia en el censo de votantes contemplado en el artículo 45,4 de las Normas.
Estos votos se deberán enviar por correo certificado y con acuse de recibo, y deben estar en posesión del Secretario de la mesa el día antes de la celebración de las elecciones. La dirección a la que se deben enviar los sobres es la siguiente:
HERMANDAD DE LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS
C/ JUAN RAMON JIMENEZ, 22
41320. CANTILLANA (SEVILLA)
4. Para la validez de las elecciones será necesario que hayan votado, al menos, el veinte por ciento del censo electoral en primera convocatoria y el diez por ciento en segunda convocatoria, que se celebraría veinte días después de la primera. Si en ésta no se consiguiese ese diez por ciento, tendría lugar una nueva votación que sería válida cualquiera que fuese el número de votantes, celebrándose ésta diez días después de la segunda.
5. Cerrada la votación, la mesa electoral procederá al escrutinio de los votos y proclamará al candidato elegido. El Secretario de la mesa levantará acta de lo que resulte.
Cantillana, 12 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
Cabildo General de Elecciones
COMUNICADO
La junta de gobierno de la Hermandad de la Divina
Pastora comunica a todos sus hermanos que, con el visto bueno de la
Delegación de Asuntos Jurídicos para las Hermandades del Arzobispado de Sevilla y de los dos candidatos
presentados a hermano mayor, cumpliéndose las formalidades que se
establecen en las reglas, se convocará Cabildo General de Elecciones
para el próximo día 2 de Mayo, lunes festivo.
En fecha próxima se hará llegar a todos los hermanos el anuncio oficial del Cabildo y la documentación necesaria para la emisión del voto, tanto personal como por correo.
Cantillana 7 de Abril de 2016.
El secretario, Manuel Pérez Suárez.
El secretario, Manuel Pérez Suárez.
martes, 5 de abril de 2016
Necrológica
En la mañana de hoy, 5 de abril, ha fallecido Antonio Solís Sáenz de Tejada, destacado hijo de la Divina Pastora, quien a lo largo de su dilatada existencia siempre participó muy activamente y en lugar destacado en la vida de su hermandad.
Desde joven colaboró con la antigua junta de señoras en la organización de la primera romería de 1952, en los actos benéficos para la colocación del retablo de la Divina Pastora, la construcción y bendición de la ermita y la carreta de plata, entre otras muchas iniciativas.
Fue presidente de la Comisión de Festejos, que durante muchos años se
encargó de la organización de los festejos populares, y miembro de la
junta organizadora de los actos del 250 aniversario de la fundación de
la hermandad, de la que más tarde, tras el cese de la junta de mujeres
en 1980, fue hermano mayor hasta 1998, año en el que pasó a ser Teniente
Hermano Mayor hasta 2004. Durante todos estos años vivió momentos
destacados y muy significativos para la vida de la hermandad, entre los
que se pueden resaltar la aprobación de las nuevas Reglas, la
construcción de la Casa Hermandad, los actos del 275 aniversario
fundacional y los del tercer centenario de la devoción pastoreña en
2003.
Tras esta breve reseña, desde aquí queremos dejar constancia del reconocimiento y agradecimiento de toda la hermandad a tantos años, por no decir una vida entera, de dedicación desinteresada a la misma, para honra y gloria de la Divina Pastora. Su recuerdo quedará unido al de la historia de la hermandad por la que se desvivió. Nos unimos al dolor de toda su familia y al de tantos pastoreños que le trataron y quisieron, pidiendo oraciones por el eterno descanso de su alma, y rogando a Dios que le admita en su seno y a la Divina Pastora, por quien vivió aquí en la tierra, que le permita seguir viviendo con ella en el cielo.
Descanse en Paz.
Se comunica a todos los hermanos que mañana, día 6, a partir de las 10 horas y hasta las 12 del mediodía, quedará instalada en la Casa Hermandad de la Divina Pastora, sita en calle Juan Ramón Jiménez, la capilla ardiente de nuestro hermano don Antonio Solís Sáenz de Tejada. Todas las personas que lo deseen podrán pasar por dicho lugar para expresar sus condolencias.
Posteriormente, a las doce del mediodía, se celebrará en la parroquia de Cantillana la misa de corpore in sepulto.
Tras esta breve reseña, desde aquí queremos dejar constancia del reconocimiento y agradecimiento de toda la hermandad a tantos años, por no decir una vida entera, de dedicación desinteresada a la misma, para honra y gloria de la Divina Pastora. Su recuerdo quedará unido al de la historia de la hermandad por la que se desvivió. Nos unimos al dolor de toda su familia y al de tantos pastoreños que le trataron y quisieron, pidiendo oraciones por el eterno descanso de su alma, y rogando a Dios que le admita en su seno y a la Divina Pastora, por quien vivió aquí en la tierra, que le permita seguir viviendo con ella en el cielo.
Descanse en Paz.
Se comunica a todos los hermanos que mañana, día 6, a partir de las 10 horas y hasta las 12 del mediodía, quedará instalada en la Casa Hermandad de la Divina Pastora, sita en calle Juan Ramón Jiménez, la capilla ardiente de nuestro hermano don Antonio Solís Sáenz de Tejada. Todas las personas que lo deseen podrán pasar por dicho lugar para expresar sus condolencias.
Posteriormente, a las doce del mediodía, se celebrará en la parroquia de Cantillana la misa de corpore in sepulto.
jueves, 31 de marzo de 2016
Comunicado de la Hermandad referente al Cabildo General de Elecciones
La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Divina Pastora comunica a todos sus hermanos que el Cabildo de Elecciones, cuya celebración se anunció en un principio, para el día 3 de abril del presente año en el último Cabildo General, ha sido aplazado a una fecha posterior, habiéndose dado conocimiento de ello a la Delegación de Hermandades y a los Servicios Jurídicos del Arzobispado de Sevilla.
Este cambio contribuye a que se cumplan más holgadamente los plazos y requisitos que se establecen en las Reglas, facilitando al mismo tiempo a los hermanos el ejercicio del derecho al voto, sobre todo el emitido por correo, y a que puedan recibir en plazo la documentación del Cabildo y la normativa del mismo.
La nueva fecha, acordada con el párroco, para no interferir las celebraciones y cultos parroquiales de las próximas semanas, será comunicada en breve a todos los hermanos una vez aprobada por la autoridad eclesiástica.
Cantillana, 31 de marzo de 2016.
El Hermano Mayor.
El Hermano Mayor.
domingo, 27 de marzo de 2016
¡ Aleluya, el Señor ha resucitado !
Evangelio según San Juan 20,1-9.
"El
primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro,
María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.
Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús
amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos
dónde lo han puesto".Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes.
Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; éste no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.
Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos."
"Este es el día"
"Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo” (Sal. 117,24)... Como cristianos nacimos para el Reino de Dios desde nuestra más tierna infancia... pero, aun siendo conscientes de esta verdad y creyendo plenamente, tenemos muchas dificultades en acoger este privilegio y pasamos largo tiempo en comprenderlo. Nadie, por supuesto, lo comprende plenamente... Y hasta en este gran día, este día entre los días, donde Cristo resucita de entre los muertos... nosotros estamos como recién nacidos... a los que les faltan ojos para ver y un corazón para comprender quiénes somos verdaderamente... Este es el dia de Pascua, repitámoslo una y otra vez, con un respeto profundo y una gran alegría. Como los niños cuando dicen: " Ha llegado la primavera " o " mirad el mar ", para expresar la idea..., digamos: " he aquí el día entre los días, el día real (Ap. 1,10 griego), el día del Señor. He aquí el día en que el Cristo ha resucitado de entre los muertos, el día que nos trae la salvación".Este es el día que nos trae lo más grande que podemos comprender. Es el día de nuestro descanso, nuestro verdadero sábado; Cristo ha entrado en su descanso (He 4), y nosotros con Él. Este día nos conduce, en prefiguración, a través de la tumba y las puertas de la muerte, hasta el tiempo del descanso en el seno de Abraham (Hech. 3,20; Lc 16,22). Estamos bastante cansados de la oscuridad, el cansancio, la tristeza y el remordimiento. Estamos bastante cansados de este mundo agotador. Estamos cansados de sus ruidos y su jaleo; su mejor música, es sólo un ruido. Pero ahora reina el silencio, y es un silencio que habla...: tal es nuestra suerte en lo sucesivo. Hoy es el comienzo de días tranquilos y serenos, en los que podemos escuchar a Cristo, con su " voz dulce y tranquila " (1R 19,12), porque el mundo ya no habla más.
Despojémonos de este mundo, y revistámonos de Cristo (Ef. 4,22; Rm 13,14)... ¡Esforcémonos en desvestirnos así, para revestirnos de cosas invisibles e imperecederas! Esforcémonos en crecer en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, día a día, año tras año, hasta que nos lleve con Él... en el Reino de su Padre y nuestro Padre, de su Dios y nuestro Dios (Jn 20,17).
Beato John Henry Newman (1801-1890)
San Gregorio Magno
sábado, 26 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la Semana Santa: Sábado Santo
SÁBADO SANTO
(En la noche: Santa Vigilia Pascual)
"El
primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro
con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la
piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor
Jesús. Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les
aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes.
Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día'". Y las mujeres recordaron sus palabras.
Cuando regresaron del sepulcro, refirieron esto a los Once y a todos los demás. Eran María Magdalena, Juana y María, la madre de Santiago, y las demás mujeres que las acompañaban. Ellas contaron todo a los Apóstoles, pero a ellos les pareció que deliraban y no les creyeron.
Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por lo que había sucedido".
Comentario del día
(En la noche: Santa Vigilia Pascual)
Evangelio según San Lucas 24,1-12.
"El
primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro
con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la
piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor
Jesús. Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les
aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes.Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que él les decía cuando aún estaba en Galilea: 'Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día'". Y las mujeres recordaron sus palabras.
Cuando regresaron del sepulcro, refirieron esto a los Once y a todos los demás. Eran María Magdalena, Juana y María, la madre de Santiago, y las demás mujeres que las acompañaban. Ellas contaron todo a los Apóstoles, pero a ellos les pareció que deliraban y no les creyeron.
Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por lo que había sucedido".
Comentario del día
La noche que nos libera del sueño de la muerte
Hermanos, vigilemos porque esta noche Cristo ha permanecido en el
sepulcro. En esta noche aconteció la resurrección de su carne. En la
cruz fue objeto de burlas y mofas. Hoy, los cielos y la tierra la
adoran. Esta noche ya forma parte de nuestro domingo. Era necesario que
Cristo resucitase durante la noche porque su resurrección ha iluminado
las tinieblas...Así como nuestra fe en la resurrección de Cristo
ahuyenta todo sueño, así, esta noche iluminada por nuestra vigilia se
llena de luz. Nos hace estar vigilantes con la Iglesia extendida por
toda la tierra, para no ser sorprendidos en la noche (cf Mc 13,33).
En muchos pueblos reunidos en nombre de Cristo por esta fiesta tan solemne en todas partes, el sol ya se ha puesto, pero el día no declina. Las claridades del cielo han dejado lugar a las claridades de la tierra...Aquel que nos dio la gloria de su nombre (Sal 28,2) ha iluminado también esta noche. Aquel a quien decimos “tú iluminas nuestras tinieblas”(Sal 18,19) extiende su claridad en nuestra corazones. Así como nuestros ojos contemplan, deslumbrados, la luz de estas antorchas brillantes, así nuestro espíritu iluminado nos hace contemplar la luz de esta noche, esta santa noche donde el Señor ha comenzado en su propia carne la vida que no conoce ni sueño ni muerte!
En muchos pueblos reunidos en nombre de Cristo por esta fiesta tan solemne en todas partes, el sol ya se ha puesto, pero el día no declina. Las claridades del cielo han dejado lugar a las claridades de la tierra...Aquel que nos dio la gloria de su nombre (Sal 28,2) ha iluminado también esta noche. Aquel a quien decimos “tú iluminas nuestras tinieblas”(Sal 18,19) extiende su claridad en nuestra corazones. Así como nuestros ojos contemplan, deslumbrados, la luz de estas antorchas brillantes, así nuestro espíritu iluminado nos hace contemplar la luz de esta noche, esta santa noche donde el Señor ha comenzado en su propia carne la vida que no conoce ni sueño ni muerte!
San Agustín
viernes, 25 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la Semana Santa: Viernes Santo
VIERNES SANTO
"Jesús Nazareno, Rey de los judíos". Jn. 19, 19
Para hablar de la Pasión, mediante la cual fuimos rescatados todos, tomaré como tema las palabras del título que Pilatos hizo escribir sobre la Cruz: "Jesús Nazareno, Rey de los judíos".
Jesús quiere decir Salvador, así que ha muerto porque es salvador y para salvar hacía falta morir.
Rey de los judíos, o sea que es Salvador y Rey al mismo tiempo. Judío significa "confesar"; por tanto es Rey pero de solo aquellos que le confiesen, y ha muerto para rescatar a los confesores; si, realmente ha muerto y con muerte de cruz.
Ahí tenemos pues, las causas de la muerte de Jesucristo: la primera, que era Salvador, Santo y Rey; la segunda, que deseaba rescatar a aquellos que le confiesen.
Pero, ¿no podía Dios dar al mundo otro remedio sino la muerte de su Hijo? Ciertamente podía hacerlo; ¿es que su omnipotencia no podía perdonar a la naturaleza humana con un poder absoluto y por pura misericordia, sin hacer intervenir a la justicia y sin que interviniese criatura alguna?
Sin duda que podía. Y nadie se atrevería a hablar ni censurarle. Nadie, porque es el Maestro y Dueño soberano y puede hacer todo lo que le place.
Ciertamente pudo rescatarnos por otros medios, pero no quiso, porque lo que era suficiente para nuestra salvación no era suficiente para satisfacer su Amor.
Y que consecuencia podríamos sacar sino que, ya que ha muerto por nuestro Amor, deberíamos morir también por ÉI, y si no podemos morir de amor, al menos que no vivamos sino sólo para ÉI.
Sermón de San Francisco de Sales. Viernes Santo, 25 de marzo de 1622. X, 360.
El trono de la cruz
“El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz” (Is 9,1), la luz de la redención. Viendo al que los oprimía herido de muerte, este pueblo salió de las tinieblas para entrar en la luz. De la muerte pasó a la vida.
El madero de la cruz sostiene al que creó el universo. Padeciendo la muerte para que yo tenga vida, aquel que sostiene el universo está clavado en el madero como un muerto. Aquel que con su aliento infunde vida a los muertos, exhala su espíritu desde la cruz. La cruz no le avergüenza sino que es el trofeo que da testimonio de su victoria total. Está sentado como juez justo en el trono de la cruz. La corona de espinas que lleva en la frente atestigua su victoria: “Tened ánimo, yo he vencido al mundo y al príncipe de este mundo, llevando el pecado del mundo.” (cf Jn 16,33; 1,29)
Las mismas piedras del Calvario, donde, según una tradición antiguo fue enterrado Adán, nuestro primer padre, levantan su voz para testimoniar del triunfo de la cruz,. “¿Adán, dónde estás?(Gn 3,9) grita de nuevo Cristo en la cruz. “He venido hasta aquí en tu busca, y para poderte encontrar he extendido las manos en la cruz. Con las manos extendidas vuelvo al Padre para darle gracias por haberte encontrado, luego mis manos se extienden hacia ti para abrazarte. No he venido para juzgar tu pecado sino para salvar por mi amor a todos los hombres. (cf Jn 3,17) No he venido para declararte maldito por tu desobediencia sino para bendecirte por mi obediencia. Te cubriré con mis alas, encontrarás refugio en mi sombra, mi fidelidad te cubrirá con el escudo de la cruz y no temerás el espanto nocturno. (cf Sal 90,1-5) porque conocerás el día sin ocaso (Sap 7,10) Rescataré tu vida de las tinieblas y las sombras de la muerte. (Lc 1,72) No descansaré hasta que, humillado y abajado hasta los infiernos en tu busca, te haya introducido en el cielo.”
"Jesús Nazareno, Rey de los judíos". Jn. 19, 19Para hablar de la Pasión, mediante la cual fuimos rescatados todos, tomaré como tema las palabras del título que Pilatos hizo escribir sobre la Cruz: "Jesús Nazareno, Rey de los judíos".
Jesús quiere decir Salvador, así que ha muerto porque es salvador y para salvar hacía falta morir.
Rey de los judíos, o sea que es Salvador y Rey al mismo tiempo. Judío significa "confesar"; por tanto es Rey pero de solo aquellos que le confiesen, y ha muerto para rescatar a los confesores; si, realmente ha muerto y con muerte de cruz.
Ahí tenemos pues, las causas de la muerte de Jesucristo: la primera, que era Salvador, Santo y Rey; la segunda, que deseaba rescatar a aquellos que le confiesen.
Pero, ¿no podía Dios dar al mundo otro remedio sino la muerte de su Hijo? Ciertamente podía hacerlo; ¿es que su omnipotencia no podía perdonar a la naturaleza humana con un poder absoluto y por pura misericordia, sin hacer intervenir a la justicia y sin que interviniese criatura alguna?
Sin duda que podía. Y nadie se atrevería a hablar ni censurarle. Nadie, porque es el Maestro y Dueño soberano y puede hacer todo lo que le place.
Ciertamente pudo rescatarnos por otros medios, pero no quiso, porque lo que era suficiente para nuestra salvación no era suficiente para satisfacer su Amor.
Y que consecuencia podríamos sacar sino que, ya que ha muerto por nuestro Amor, deberíamos morir también por ÉI, y si no podemos morir de amor, al menos que no vivamos sino sólo para ÉI.
Sermón de San Francisco de Sales. Viernes Santo, 25 de marzo de 1622. X, 360.
El trono de la cruz
“El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz” (Is 9,1), la luz de la redención. Viendo al que los oprimía herido de muerte, este pueblo salió de las tinieblas para entrar en la luz. De la muerte pasó a la vida.
El madero de la cruz sostiene al que creó el universo. Padeciendo la muerte para que yo tenga vida, aquel que sostiene el universo está clavado en el madero como un muerto. Aquel que con su aliento infunde vida a los muertos, exhala su espíritu desde la cruz. La cruz no le avergüenza sino que es el trofeo que da testimonio de su victoria total. Está sentado como juez justo en el trono de la cruz. La corona de espinas que lleva en la frente atestigua su victoria: “Tened ánimo, yo he vencido al mundo y al príncipe de este mundo, llevando el pecado del mundo.” (cf Jn 16,33; 1,29)
Las mismas piedras del Calvario, donde, según una tradición antiguo fue enterrado Adán, nuestro primer padre, levantan su voz para testimoniar del triunfo de la cruz,. “¿Adán, dónde estás?(Gn 3,9) grita de nuevo Cristo en la cruz. “He venido hasta aquí en tu busca, y para poderte encontrar he extendido las manos en la cruz. Con las manos extendidas vuelvo al Padre para darle gracias por haberte encontrado, luego mis manos se extienden hacia ti para abrazarte. No he venido para juzgar tu pecado sino para salvar por mi amor a todos los hombres. (cf Jn 3,17) No he venido para declararte maldito por tu desobediencia sino para bendecirte por mi obediencia. Te cubriré con mis alas, encontrarás refugio en mi sombra, mi fidelidad te cubrirá con el escudo de la cruz y no temerás el espanto nocturno. (cf Sal 90,1-5) porque conocerás el día sin ocaso (Sap 7,10) Rescataré tu vida de las tinieblas y las sombras de la muerte. (Lc 1,72) No descansaré hasta que, humillado y abajado hasta los infiernos en tu busca, te haya introducido en el cielo.”
San Germán de Constantinopla (¿-733), obispo
In Domini corporis sepulturam; PG 98, 251-260
jueves, 24 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la Semana Santa: Jueves Santo
JUEVES SANTO
Antes
de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de
pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que
quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el
demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el
propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo
en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó
de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la
cintura.
Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte".
"Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!".
Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios". Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.
Comentario del día
Consideremos un poco cual es el amor que el Señor nos tiene y por el que somos tan profundamente amados.
Os ruego que os fijéis en el encanto que pone el Salvador para expresarnos el ardor de su pasión de amor, tanto en sus palabras y afectos como en sus obras.
En sus palabras lo vemos claro, pues nunca habló tanto de ningún tema como del amor suyo hacia nosotros y del deseo que tiene de que le amemos. Ved que celoso esta de nuestro amor:"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todos tus pensamientos, con todas tus fuerzas, con todo tu espíritu y con todo lo que tu eres, es decir, todo lo que tu puedas.
En el Santísimo Sacramento parece que nunca se cansa de invitar a los hombres a recibirlo, pues nos inculca en forma admirable todo el bien que tiene preparado para los que se acercan a ÉI dignamente. "Yo soy el Pan de vida" y tantas otras frases... Y hablando de su muerte, dice: "Con gran deseo he deseado celebrar esta Pascua con vosotros y nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos".
¿No creéis, queridas Hijas, que tenemos una gran obligación de responder, en cuanto podamos, a este amor incomparable con el que hemos sido y somos amados por Nuestro Señor?
Esta claro que se lo debemos; por lo menos pongamos empeño en dárselo. Amar a Dios con todo el corazón, ¿que otra cosa es sino amarle con todo nuestro amor, nuestro ardiente amor? Para llegar a esto, no debemos amar demasiadas otras cosas, al menos con particular afecto.
Amarle con todo lo que somos es abandonarle todo nuestro ser para permanecer totalmente sometidos a su Amor.
Evangelio según San Juan 13,1-15.
Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte".
"Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!".
Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios". Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.
Comentario del día
Consideremos un poco cual es el amor que el Señor nos tiene y por el que somos tan profundamente amados.
Os ruego que os fijéis en el encanto que pone el Salvador para expresarnos el ardor de su pasión de amor, tanto en sus palabras y afectos como en sus obras.
En sus palabras lo vemos claro, pues nunca habló tanto de ningún tema como del amor suyo hacia nosotros y del deseo que tiene de que le amemos. Ved que celoso esta de nuestro amor:"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todos tus pensamientos, con todas tus fuerzas, con todo tu espíritu y con todo lo que tu eres, es decir, todo lo que tu puedas.
En el Santísimo Sacramento parece que nunca se cansa de invitar a los hombres a recibirlo, pues nos inculca en forma admirable todo el bien que tiene preparado para los que se acercan a ÉI dignamente. "Yo soy el Pan de vida" y tantas otras frases... Y hablando de su muerte, dice: "Con gran deseo he deseado celebrar esta Pascua con vosotros y nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos".
¿No creéis, queridas Hijas, que tenemos una gran obligación de responder, en cuanto podamos, a este amor incomparable con el que hemos sido y somos amados por Nuestro Señor?
Esta claro que se lo debemos; por lo menos pongamos empeño en dárselo. Amar a Dios con todo el corazón, ¿que otra cosa es sino amarle con todo nuestro amor, nuestro ardiente amor? Para llegar a esto, no debemos amar demasiadas otras cosas, al menos con particular afecto.
Amarle con todo lo que somos es abandonarle todo nuestro ser para permanecer totalmente sometidos a su Amor.
Sermón de San Francisco de Sales; 30 de septiembre de 1618. IX, 198.
miércoles, 23 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la semana santa: Miércoles Santo
MIÉRCOLES SANTO
Entonces
uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos
sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me darán si se lo entrego?". Y
resolvieron darle treinta monedas de plata.
Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.
El
primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús:
"¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?". El respondió:
"Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro
dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis
discípulos'".
Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?". El respondió: "El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.
El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!".
Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?". "Tú lo has dicho", le respondió Jesús
Comentario del día
El Espíritu Santo nos advierte: "El que esta de pie, cuide de no caer". Y en el Padrenuestro decimos: "no nos dejes caer en la tentación".
Nunca estamos seguros e invariables en lo referente a conservar el amor de Dios. EI primer ángel y Judas, que lo habían tenido, lo perdieron; y David y San Pedro también fallaron en un tiempo.
Me diréis: ¿Cómo es posible que quien tiene el amor de Dios pueda perderlo?, porque el amor, donde reside, resiste al pecado. Por tanto, ¿cómo puede entrar allí el pecado? Si el amor es fuerte como la muerte, duro en el combate como el infierno, ¿cómo pueden las fuerzas de la muerte o del infierno, es decir, los pecados, vencer al amor, el cual por lo menos le iguala en fuerza y las sobrepasa en ayuda y en derecho?
¿Cómo puede ser que un alma que razona, una vez que ha saboreado tan gran dulzura como es la del amor divino pueda jamás, voluntariamente, tragar las aguas amargas de la ofensa a Dios?
Hasta los mismos cielos están estupefactos y los ángeles se quedan pasmados de asombro al ver esta prodigiosa miseria del corazón humano, que abandona un bien tan amable para apegarse a cosas tan deplorables.
Mientras estamos en este mundo, nuestro espíritu está sujeto a mil humores y miserias y por consecuencia fácilmente cambia, y muda en su amor. Solamente en el cielo ya no estaremos sujetos a cambios y permaneceremos inseparablemente unidos por amor a nuestro soberano Bien.
Porque es imposible ver a la Divinidad y no amarla. Pero aquí abajo, la entrevemos solamente a través de las sombras de la fe y nuestro conocimiento no es tan grande que no deje aun espacio para que entre la sorpresa de los otros bienes aparentes, los cuales se deslizan entre las oscuridades que se mezclan con la certeza y verdad de la fe. Se deslizan insensiblemente como raposas y demuelen nuestra viña florida.
Evangelio según San Mateo 26,14-25.
Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.
El
primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús:
"¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?". El respondió:
"Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro
dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis
discípulos'".Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?". El respondió: "El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.
El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!".
Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?". "Tú lo has dicho", le respondió Jesús
Comentario del día
El Espíritu Santo nos advierte: "El que esta de pie, cuide de no caer". Y en el Padrenuestro decimos: "no nos dejes caer en la tentación".
Nunca estamos seguros e invariables en lo referente a conservar el amor de Dios. EI primer ángel y Judas, que lo habían tenido, lo perdieron; y David y San Pedro también fallaron en un tiempo.
Me diréis: ¿Cómo es posible que quien tiene el amor de Dios pueda perderlo?, porque el amor, donde reside, resiste al pecado. Por tanto, ¿cómo puede entrar allí el pecado? Si el amor es fuerte como la muerte, duro en el combate como el infierno, ¿cómo pueden las fuerzas de la muerte o del infierno, es decir, los pecados, vencer al amor, el cual por lo menos le iguala en fuerza y las sobrepasa en ayuda y en derecho?
¿Cómo puede ser que un alma que razona, una vez que ha saboreado tan gran dulzura como es la del amor divino pueda jamás, voluntariamente, tragar las aguas amargas de la ofensa a Dios?
Hasta los mismos cielos están estupefactos y los ángeles se quedan pasmados de asombro al ver esta prodigiosa miseria del corazón humano, que abandona un bien tan amable para apegarse a cosas tan deplorables.
Mientras estamos en este mundo, nuestro espíritu está sujeto a mil humores y miserias y por consecuencia fácilmente cambia, y muda en su amor. Solamente en el cielo ya no estaremos sujetos a cambios y permaneceremos inseparablemente unidos por amor a nuestro soberano Bien.
Porque es imposible ver a la Divinidad y no amarla. Pero aquí abajo, la entrevemos solamente a través de las sombras de la fe y nuestro conocimiento no es tan grande que no deje aun espacio para que entre la sorpresa de los otros bienes aparentes, los cuales se deslizan entre las oscuridades que se mezclan con la certeza y verdad de la fe. Se deslizan insensiblemente como raposas y demuelen nuestra viña florida.
San Francisco de Sales
Tratado del Amor de Dios. Libro IV, cap. 19.
martes, 22 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la Semana Santa: Martes Santo
MARTES SANTO
Después
de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro
que uno de ustedes me entregará". Los discípulos se miraban unos a
otros, no sabiendo a quién se refería.
Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere". El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?". Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer". Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres.
Y enseguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'.
Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús le respondió: "A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás". Pedro le preguntó: "¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti". Jesús le respondió: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".
San Pedro, uno de los apóstoles, se hizo culpable ante el Señor
porque negaba conocerle, y no sólo esto, lo maldecía, blasfemaba,
asegurando que no sabía de quien le hablaban. (Mt 26,69) ¡Qué golpe para
el corazón de Nuestro Señor! ¡Ah, pobre Pedro, qué dices y qué haces!
No sabes quien es, aquel que te llamó en persona para que fueras su
apóstol, tú que habías confesado que él era el Hijo de Dios vivo. (Mt
16,18) ¡Ah, hombre miserable, cómo te atreves a decir que no sabes quien
es! ¿No es aquel que hace poco estaba delante de ti para lavarte los
pies, que te alimentó con su cuerpo y su sangre?
¡Que nadie presuma de sus buenas obras ni piense que no tiene nada que temer, ya que San Pedro había recibido tantas gracias y había prometido acompañar al Señor a la prisión y a la muerte, lo negaba nada ante una simple insinuación de una camarera.
San Pedro, oyendo cantar el gallo, se acordó de lo que había hecho y lo que le había dicho su buen Maestro. Y reconociendo su falta salió y lloró amargamente y recibió el perdón de todos sus pecados. Oh, bienaventurado Pedro, por esta contrición recibiste el perdón general de tu gran deslealtad frente al Señor!...Sé que fueron las miradas sagradas de Nuestro Señor que penetraron tu corazón y te abrieron los ojos para reconocer tu pecado....Desde entonces, no dejó de llorar, principalmente cuando oía cantar al gallo por la noche y en la madrugada...Por este medio, de gran pecador se convirtió en un gran santo
"Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en El". Jn. 13, 31
Evangelio según San Juan 13,21-33.36-38.
Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere". El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?". Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer". Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres.
Y enseguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'.
Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús le respondió: "A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás". Pedro le preguntó: "¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti". Jesús le respondió: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".
“Antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces.”
¡Que nadie presuma de sus buenas obras ni piense que no tiene nada que temer, ya que San Pedro había recibido tantas gracias y había prometido acompañar al Señor a la prisión y a la muerte, lo negaba nada ante una simple insinuación de una camarera.
San Pedro, oyendo cantar el gallo, se acordó de lo que había hecho y lo que le había dicho su buen Maestro. Y reconociendo su falta salió y lloró amargamente y recibió el perdón de todos sus pecados. Oh, bienaventurado Pedro, por esta contrición recibiste el perdón general de tu gran deslealtad frente al Señor!...Sé que fueron las miradas sagradas de Nuestro Señor que penetraron tu corazón y te abrieron los ojos para reconocer tu pecado....Desde entonces, no dejó de llorar, principalmente cuando oía cantar al gallo por la noche y en la madrugada...Por este medio, de gran pecador se convirtió en un gran santo
"Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en El". Jn. 13, 31
San Francisco de Sales
El libro de los cuatro amores, IV, cap. 5
lunes, 21 de marzo de 2016
Reflexiones para cada día de la Semana Santa: Lunes Santo.
LUNES SANTO
"Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado.
Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.
María,
tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con
él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó
con la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:
"¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?".
Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.
Jesús le respondió: "Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura.
A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre".
Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado.
Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él".
Comentario del día
Ayer recordamos el ingreso triunfal de Cristo en Jerusalén. La muchedumbre de los discípulos y otras personas le aclamaron como Mesías y Rey de Israel. Al final de la jornada, cansado, volvió a Betania, aldea situada muy cerca de la capital, donde solía alojarse en sus visitas a Jerusalén.
Allí, una familia amiga siempre tenía dispuesto un sitio para Él y los suyos. Lázaro, a quien Jesús resucitó de entre los muertos, es el cabeza de familia; con él viven Marta y María, hermanas suyas, que esperan llenas de ilusión la llegada del Maestro, contentas de poder ofrecerle sus servicios.
En los últimos días de su vida en la tierra, Jesús pasa largas horas en Jerusalén, dedicado a una predicación intensísima. Por la noche, recupera las fuerzas en casa de sus amigos. Y en Betania tiene lugar un episodio que recoge el Evangelio de la Misa de hoy.
Seis días antes de la Pascua -relata San Juan-, fue Jesús a Betania. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con Él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Inmediatamente salta a la vista la generosidad de esta mujer. Desea manifestar su agradecimiento al Maestro, por haber devuelto la vida a su hermano y por tantos otros bienes recibidos, y no repara en gastos. Judas, presente en la cena, calcula exactamente el precio del perfume.
Pero, en vez de alabar la delicadeza de María, se abandona a la murmuración: ¿por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? En realidad, como hace notar San Juan, no le importaban los pobres; le interesaba manejar el dinero de la bolsa y hurtar su contenido.
«La valoración de Jesús es muy diversa», escribe Juan Pablo II. «Sin quitar nada al deber de la caridad hacia los necesitados, a los que se han de dedicar siempre los discípulos -“pobres tendrán siempre con ustedes”-, Él se fija en el acontecimiento de su muerte y sepultura, y aprecia la unción que se le hace como anticipación del honor que su cuerpo merece también después de la muerte, por estar indisolublemente unido al misterio de su persona» (Ecclesia de Eucharistia, 47).
Para ser verdadera virtud, la caridad ha de estar ordenada. Y el primer lugar lo ocupa Dios: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es como éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo .
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas. Por eso, se equivocan los que -con la excusa de aliviar las necesidades materiales de los hombres- se desentienden de las necesidades de la Iglesia y de los ministros sagrados.
¡Cuántas personas se comportan como Judas! Ven el bien que hacen otros, pero no quieren reconocerlo: se empeñan en descubrir intenciones torcidas, tienden a criticar, a murmurar, a hacer juicios temerarios. Reducen la caridad a lo puramente material -dar unas monedas al necesitado, quizá para tranquilizar su conciencia- y olvidan que -como escribe San Josemaría Escrivá- «la caridad cristiana no se limita a socorrer al necesitado de bienes económicos; se dirige, antes que nada, a respetar y comprender a cada individuo en cuanto tal, en su intrínseca dignidad de hombre y de hijo del Creador».
La Virgen María se entregó completamente al Señor y estuvo siempre pendiente de los hombres. Hoy le pedimos que interceda por nosotros, para que, en nuestras vidas, el amor a Dios y el amor al prójimo se unan en una sola cosa, como las dos caras de una misma moneda.
Evangelio según San Juan 12,1-11.
Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.
María,
tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con
él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó
con la fragancia del perfume.Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:
"¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?".
Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.
Jesús le respondió: "Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura.
A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre".
Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado.
Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él".
Comentario del día
Ayer recordamos el ingreso triunfal de Cristo en Jerusalén. La muchedumbre de los discípulos y otras personas le aclamaron como Mesías y Rey de Israel. Al final de la jornada, cansado, volvió a Betania, aldea situada muy cerca de la capital, donde solía alojarse en sus visitas a Jerusalén.
Allí, una familia amiga siempre tenía dispuesto un sitio para Él y los suyos. Lázaro, a quien Jesús resucitó de entre los muertos, es el cabeza de familia; con él viven Marta y María, hermanas suyas, que esperan llenas de ilusión la llegada del Maestro, contentas de poder ofrecerle sus servicios.
En los últimos días de su vida en la tierra, Jesús pasa largas horas en Jerusalén, dedicado a una predicación intensísima. Por la noche, recupera las fuerzas en casa de sus amigos. Y en Betania tiene lugar un episodio que recoge el Evangelio de la Misa de hoy.
Seis días antes de la Pascua -relata San Juan-, fue Jesús a Betania. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con Él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Inmediatamente salta a la vista la generosidad de esta mujer. Desea manifestar su agradecimiento al Maestro, por haber devuelto la vida a su hermano y por tantos otros bienes recibidos, y no repara en gastos. Judas, presente en la cena, calcula exactamente el precio del perfume.
Pero, en vez de alabar la delicadeza de María, se abandona a la murmuración: ¿por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? En realidad, como hace notar San Juan, no le importaban los pobres; le interesaba manejar el dinero de la bolsa y hurtar su contenido.
«La valoración de Jesús es muy diversa», escribe Juan Pablo II. «Sin quitar nada al deber de la caridad hacia los necesitados, a los que se han de dedicar siempre los discípulos -“pobres tendrán siempre con ustedes”-, Él se fija en el acontecimiento de su muerte y sepultura, y aprecia la unción que se le hace como anticipación del honor que su cuerpo merece también después de la muerte, por estar indisolublemente unido al misterio de su persona» (Ecclesia de Eucharistia, 47).
Para ser verdadera virtud, la caridad ha de estar ordenada. Y el primer lugar lo ocupa Dios: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es como éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo .
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas. Por eso, se equivocan los que -con la excusa de aliviar las necesidades materiales de los hombres- se desentienden de las necesidades de la Iglesia y de los ministros sagrados.
¡Cuántas personas se comportan como Judas! Ven el bien que hacen otros, pero no quieren reconocerlo: se empeñan en descubrir intenciones torcidas, tienden a criticar, a murmurar, a hacer juicios temerarios. Reducen la caridad a lo puramente material -dar unas monedas al necesitado, quizá para tranquilizar su conciencia- y olvidan que -como escribe San Josemaría Escrivá- «la caridad cristiana no se limita a socorrer al necesitado de bienes económicos; se dirige, antes que nada, a respetar y comprender a cada individuo en cuanto tal, en su intrínseca dignidad de hombre y de hijo del Creador».
La Virgen María se entregó completamente al Señor y estuvo siempre pendiente de los hombres. Hoy le pedimos que interceda por nosotros, para que, en nuestras vidas, el amor a Dios y el amor al prójimo se unan en una sola cosa, como las dos caras de una misma moneda.
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