Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

lunes, 4 de marzo de 2013

Una peregrinación Jubilar


El pasado sábado 2 de marzo nuestra hermandad realizó la anunciada peregrinación a la parroquia de Almonte con motivo del Año Jubilar proclamado por S.S. Benedicto XVI. A las ocho de la mañana las campanas de la parroquia cantillanera, sede fundacional de nuestra hermandad, anunciaban la salida del simpecado de la Divina Pastora que, acompañado de numerosos fieles y devotos, recorrió las calles, precedido por los alegres sones de la Escuela de Tamborileros, hasta llegar a la avenida de Nuestra Señora de la Soledad donde se encontraban los cinco autobuses encargados de desplazar a los peregrinos hasta Almonte, que junto con los numerosos coches particulares que también partieron con el mismo destino, formarían un contingente de unas cuatrocientas personas, constituyéndose como el desplazamiento más multitudinario llevado a cabo por nuestra hermandad.

Una vez llegados a Almonte, el simpecado pastoreño fue recibido en la Capilla de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rosario, donde nuestro Hermano Mayor hizo entrega a su homónimo de un cuadro con la imagen de la Divina Pastora en agradecimiento por la hospitalidad mostrada. Desde allí se partió hasta la parroquia almonteña, acompañados del Reverendo Padre don Antonio Guerra Milla y del Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Sevilla, Ricardo Laguillo Morejón, hermano también de nuestra hermandad y pregonero de las fiestas pastoreñas de este año. El simpecado atravesó el parque del Chaparral y las calles que tradicionalmente recorre la Virgen del Rocío cuando visita Almonte, hasta llegar a la iglesia parroquial, donde a sus puertas esperaba una representación de la Hermandad Matriz que acompañó la emotiva entrada de nuestro simpecado entre vivas y repiques de campanas. Tras el rezo del Ángelus en un templo abarrotado de pastoreños, y postrados a las plantas de la Virgen del Rocío, comenzaría la Santa Misa que fue cantada por el Coro de nuestra hermandad y oficiada por el Padre don Antonio Guerra, quien en su predicación enlazó las bellas advocaciones de la Divina Pastora y de Nuestra Señora del Rocío.


A la finalización de la Sagrada Eucaristía se hizo entrega a la Hermandad Matriz de Almonte de un artístico pergamino enmarcado, en recuerdo de la peregrinación pastoreña y del Año Jubilar Rociero, momento en el que nuestro Hermano Mayor agradeció el caluroso recibimiento y dio emotivos y sentidos vivas a la Divina Pastora y a la Virgen del Rocío, patrona de Almonte.

A la una de la tarde, como estaba previsto, saldría el simpecado de la parroquia almonteña camino de nuevo de la Capilla de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rosario, desde donde se partiría hasta la aldea del Rocío. Una vez allí, la Casa Hermandad del Rocío de Sevilla acogería al simpecado de la Divina Pastora en un altar montado para la ocasión, exornado con flores y candelería, donde estuvo expuesto a la veneración de los fieles durante todo el día y ante el cual el Coro interpretaría sevillanas, plegarias y la tradicional Salve Pastoreña.

Durante el resto de la jornada, los numerosos peregrinos desplazados disfrutaron de una alegre y festiva convivencia pastoreña en la citada Casa Hermandad, como colofón a esta memorable e histórica peregrinación.




























































































(Fotografías de Francisco Castillo, Juan Antnio Tirado Sanz y Juan Arias Merino, quienes las han cedido exclusivamente para su publicación en nuestro blog)






domingo, 3 de marzo de 2013

Año de la Fe, año del Catecismo (III)


LA TRANSMISIÓN DE LA DIVINA REVELACIÓN

11. ¿Por qué y de qué modo se transmite la divina Revelación?
Dios «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4), es decir, de Jesucristo. Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los hombres, según su propio mandato: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» (Mt 28, 19). Esto se lleva a cabo mediante la Tradición Apostólica.


12. ¿Qué es la Tradición Apostólica?
La Tradición Apostólica es la transmisión del mensaje de Cristo llevada a cabo, desde los comienzos del cristianismo, por la predicación, el testimonio, las instituciones, el culto y los escritos inspirados. Los Apóstoles transmitieron a sus sucesores, los obispos y, a través de éstos, a todas las generaciones hasta el fin de los tiempos todo lo que habían recibido de Cristo y aprendido del Espíritu Santo.

13. ¿De qué modo se realiza la Tradición Apostólica?
La Tradición Apostólica se realiza de dos modos: con la transmisión viva de la Palabra de Dios (también llamada simplemente Tradición) y con la Sagrada Escritura, que es el mismo anuncio de la salvación puesto por escrito.

14. ¿Qué relación existe entre Tradición y Sagrada Escritura?
La Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas entre sí. En efecto, ambas hacen presente y fecundo en la Iglesia el Misterio de Cristo, y surgen de la misma fuente divina: constituyen un solo sagrado depósito de la fe, del cual la Iglesia saca su propia certeza sobre todas las cosas reveladas.

15. ¿A quién ha sido confiado el depósito de la fe?
El depósito de la fe ha sido confiado por los Apóstoles a toda la Iglesia. Todo el Pueblo de Dios, con el sentido sobrenatural de la fe, sostenido por el Espíritu Santo y guiado por el Magisterio de la Iglesia, acoge la Revelación divina, la comprende cada vez mejor, y la aplica a la vida.

16. ¿A quién corresponde interpretar auténticamente el depósito de la fe?
La interpretación auténtica del depósito de la fe corresponde sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, es decir, al Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma, y a los obispos en comunión con él. Al Magisterio, el cual, en el servicio de la Palabra de Dios, goza del carisma cierto de la verdad, compete también definir los dogmas, que son formulaciones de las verdades contenidas en la divina Revelación; dicha autoridad se extiende también a las verdades necesariamente relacionadas con la Revelación.

17. ¿Qué relación existe entre Escritura, Tradición y Magisterio?
Escritura, Tradición y Magisterio están tan estrechamente unidos entre sí, que ninguno de ellos existe sin los otros. Juntos, bajo la acción del Espíritu Santo, contribuyen eficazmente, cada uno a su modo, a la salvación de los hombres.

LA SAGRADA ESCRITURA

18. ¿Por qué decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad?
Decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad porque Dios mismo es su autor: por eso afirmamos que está inspirada y enseña sin error las verdades necesarias para nuestra salvación. El Espíritu Santo ha inspirado, en efecto, a los autores humanos de la Sagrada Escritura, los cuales han escrito lo que el Espíritu ha querido enseñarnos. La fe cristiana, sin embargo, no es una «religión del libro», sino de la Palabra de Dios, que no es «una palabra escrita y muda, sino el Verbo encarnado y vivo» (San Bernardo de Claraval).

19. ¿Cómo se debe leer la Sagrada Escritura?
La Sagrada Escritura debe ser leída e interpretada con la ayuda del Espíritu Santo y bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, según tres criterios: 1) atención al contenido y a la unidad de toda la Escritura; 2) lectura de la Escritura en la Tradición viva de la Iglesia; 3) respeto de la analogía de la fe, es decir, de la cohesión entre las verdades de la fe.

20. ¿Qué es el canon de las Escrituras?
El canon de las Escrituras es el elenco completo de todos los escritos que la Tradición Apostólica ha hecho discernir a la Iglesia como sagrados. Tal canon comprende cuarenta y seis escritos del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo.

21. ¿Qué importancia tiene el Antiguo Testamento para los cristianos?
Los cristianos veneran el Antiguo Testamento como verdadera Palabra de Dios: todos sus libros están divinamente inspirados y conservan un valor permanente, dan testimonio de la pedagogía divina del amor salvífico de Dios, y han sido escritos sobre todo para preparar la venida de Cristo Salvador del mundo.

22. ¿Qué importancia tiene el Nuevo Testamento para los cristianos?
El Nuevo Testamento, cuyo centro es Jesucristo, nos transmite la verdad definitiva de la Revelación divina. En él, los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, siendo el principal testimonio de la vida y doctrina de Jesús, constituyen el corazón de todas las Escrituras y ocupan un puesto único en la Iglesia.

23. ¿Qué unidad existe entre el Antiguo y el Nuevo Testamento?
La Escritura es una porque es única la Palabra de Dios, único el proyecto salvífico de Dios y única la inspiración divina de ambos Testamentos. El Antiguo Testamento prepara el Nuevo, mientras que éste da cumplimiento al Antiguo: ambos se iluminan recíprocamente.

24. ¿Qué función tiene la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia?
La Sagrada Escritura proporciona apoyo y vigor a la vida de la Iglesia. Para sus hijos, es firmeza de la fe, alimento y manantial de vida espiritual. Es el alma de la teología y de la predicación pastoral. Dice el Salmista: «lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero» (Sal 119, 105). Por esto la Iglesia exhorta a la lectura frecuente de la Sagrada Escritura, pues «desconocer la Escritura es desconocer a Cristo» (San Jerónimo).
(Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

viernes, 1 de marzo de 2013

Peregrinación a Almonte



Este sábado 2 de marzo, a las 8 de la mañana, tendrá lugar desde la iglesia parroquial de Cantillana, sede fundacional de nuestra hermandad, la salida del simpecado de la Divina Pastora, con lo que se iniciará la peregrinación hasta la parroquia de Almonte, con motivo del Año Jubilar proclamado por S.S. Benedicto XVI. A esa hora estamos convocados todos los pastoreños, peregrinos o no, para que acompañemos todos juntos al simpecado de nuestra Divina Pastora en su recorrido por las calles de nuestro pueblo, como sólo nosotros sabemos hacer y con el fervor al que estamos acostumbrados.


Una vez llegados a Almonte, los peregrinos asistirán a la Santa Misa que se celebrará a las doce del mediodía ante la venerada imagen de Nuestra Señora del Rocío, siendo cantada por el coro de nuestra hermandad.

A la finalización de la Sagrada Eucaristía, los asistentes se desplazarán hasta la aldea del Rocío para la convivencia que tendrá lugar el resto de la jornada en la Casa Hermandad del Rocío de Sevilla.




El Año Jubilar en Almonte y El Rocío 

El pasado 15 de Agosto, el Excmo. y Rvdmo. Sr. José Vilaplana Blasco, Obispo de Huelva, daba solemne apertura del Año Santo Jubilar Mariano en El Rocío concedido por S.S. el Papa Benedicto XVI, con motivo de la celebración del Bicentenario del Rocío Chico, tras haber hecho su proclamación el domingo de pentecostés durante la misa del Real en la Aldea.

El Año Santo Jubilar en El Rocío se extenderá hasta el 8 de Septiembre de este año donde los peregrinos que visiten a Ntra. Sra. del Rocío podrán conseguir Indulgencia Plenaria


El Papa concede este Jubileo Extraordinario por petición expresa al Papa de José García, párroco de Almonte, y Juan Ignacio Reales, presidente de la Hermandad Matriz, con motivo de la celebración del Bicentenario de la proclamación del voto perpetuo de acción de gracias a la Santísima Virgen, que dio origen al Rocío Chico. Esto convierte a El Rocío en un referente para la cristiandad mundial, de una forma especial, mientras dura el Año Santo. Por este acontecimiento, el Santuario de Ntra. Sra. del Rocío se adscribe a la Basílica Papal de Santa María la Mayor, primer templo dedicado a la Santísima Madre de Dios, con lo que establece especial vínculo espiritual.
           
 Nuestro jubileo católico tiene su origen en el jubileo hebreo, en el Antiguo Testamento. Procede del hebreo "yobel", que significa cuerno de un carnero y procede de dicha palabra porque era el instrumento que se usaba para proclamar ante el pueblo que comenzaba el jubileo.
            
El Año Jubilar se establece en el libro del Levítico, que dice así: “Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual regresara a su familia” (Lev. 25, 10). Era un año muy especial para los hebreos. Se celebraba cada cincuenta años y era un año de fiesta, de alegría, pero sobre todo de misericordia, conversión y perdón, ya que era un año en el que la tierra era devuelta a sus antiguos propietarios, los esclavos eran liberados, se redimían todas las deudas y cada casa recuperaba a sus miembros ausentes.

 Será Bonifacio VIII el primer Papa que proclame un Jubileo Cristiano en el año 1.300. Para nosotros, los cristianos, el año jubilar también significa alegría y fiesta, porque celebramos la misericordia y el amor que Dios tiene por cada uno de nosotros. Es el año de la misericordia y el perdón. Y es un año en el que la Iglesia, que por Jesús tiene el poder de las llaves, es decir, de administrar la gracia salvadora de Cristo a todos los hombres, ofrece la remisión de las penas de nuestros pecados si cumplimos una serie de exigencias o requisitos.

La Iglesia celebra tres tipos distintos de Jubileo:
• Ordinario: se celebra cada 25 años en toda la Cristiandad (en 2000 fue el último).
• Extraordinario: se proclama de forma extraordinaria por la celebración de un hecho destacado. En España se ha celebrado en Santiago de Compostela, Liébana (Cantabria), Utrera, Santo Domingo de La Calzada (La Rioja) y Canjáyar (Almería). Este año se incorpora a esta reducida lista El Rocío.
• “In perpetuum”: son Jubileos adscritos a zonas de peregrinación, que se celebran de forma periódica. Sólo existen 6 lugares en el mundo que reciben esta gracia: Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana, Caravaca de la Cruz y Urda.

En este año Santo Jubilar, el Papa ha otorgado a los cristianos que cumplan las exigencias que establece la Iglesia, la indulgencia plenaria, es decir, la remisión de todas las penas que hayamos cometido. Esta remisión la podemos aplicar por nosotros o por nuestros difuntos. Volvemos a recordar que no es el perdón de los pecados, de eso ya se encarga la confesión sacramental, sino de las penas que mereceríamos por ellos.


¿Cómo conseguir la Indulgencia Plenaria?

Para conseguir el Jubileo por medio de Ntra. Sra. del Rocío es necesario cumplir los siguientes preceptos entre el 15 de agosto de 2012 y el 8 de septiembre de 2013:
• Confesión sacramental
• Comunión eucarística
• Oración por las intenciones del Papa
• Peregrinación ante la imagen de Ntra. Sra. del Rocío
• Participación en algún acto sagrado, procesión o ejercicio de piedad mariana
• Oración y meditación ante la imagen, concluyendo con la oración Dominical, el Símbolo de la Fe e invocaciones a la Santísima Virgen María.

Los fieles que por avanzada edad, enfermedad u otra causa de gravedad no puedan realizar la peregrinación durante el periodo indicado, podrán obtener la Indulgencia Plenaria cumpliendo los siguientes preceptos:

• Arrepentimiento sincero de cualquier pecado
• Intención firme de cumplir los preceptos anteriores cuando sea posible
• Unión a las celebraciones jubilares y seguimiento de las mismas
• Ofrecimiento a Dios por la intercesión de María de sus dolores e incomodidades

El Año Jubilar Mariano y Rociero es una oportunidad que Dios, a través de su Iglesia, nos brinda para dar gracias por la misericordia infinita de Dios, nuestro Padre, y para cambiar todos los aspectos oscuros de nuestra vida, empezando a trabajar de nuevo por adecuarnos más a las exigencias del Evangelio. Este año jubilar es un tiempo fuerte que nos invita a peregrinar hacia Dios Padre, teniendo clara nuestra meta: Jesucristo, principio y fin de todo lo creado.