Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

domingo, 24 de agosto de 2014

Fiestas Mayores y Solemnes Cultos de Regla en honor de nuestra Amantísima Titular la Divina Pastora de las Almas


La Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico,
fundada en el año del Señor de 1720 por el V. P. capuchino fray Isidoro de Sevilla, erigida y establecida canónicamente, y con la aprobación del Real y Supremo Consejo de Castilla, en la Iglesia Parroquial de esta villa, donde posee capilla propia, adherida espiritualmente, con carta de hermandad, a la Orden Capuchina , celebrará las tradicionales Fiestas Mayores y solemnes Cultos de Regla en honor de su Amantísima Titular la
Divina Pastora de las Almas

Entrada de septiembre: El día 31 de agosto, a las 9 de la noche, recorrerá las calles de la villa la Banda de Música “Ntra. Sra. de la Soledad” de Cantillana. A las 11 de la noche tendrá lugar el solemne traslado de la Divina Pastora, en procesión claustral litúrgica, desde el camarín de su capilla hasta la Capilla Mayor de la Parroquia, donde será entronizada en el Risco.
Finalizará el acto con el canto de la Salve solemne y el Himno Pastoreño.
Día 6: A las 8.30 de la tarde, en el Templo Parroquial, dará comienzo la
Solemne y Devota Novena
con el Rezo del Santo Rosario, Preces de la Novena, Coplas, celebración de la Santa Misa y Salve Solemne. Ocuparán la Sagrada Cátedra: 

       EL RVDO. SR. D. FRANCISCO DE LOS REYES RODRÍGUEZ LÓPEZ, PBRO.,
Párroco de San Lorenzo Mártir, de Sevilla, los días 6 y 7;

 EL RVDO. SR. D. MANUEL SÁNCHEZ SÁNCHEZ, PBRO.,
Párroco de Santa María de Gracia de Camas, los días 8 y 9; y
 EL RVDO. SR. D. FERNANDO EMILIO BORREGO OJEDA, PBRO.,
Párroco de Ntra. Sra. de la Granada de Guillena, los días 10, 11, 12, 13 y 14.

Día 7 de septiembre: Solemnes Vísperas. A las 11.30 de la noche, saldrá de la Parroquia, como establecen las Reglas, el
Santo Rosario

de hermanas, presidido por el Simpecado de la Divina Pastora y acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder, de Brenes, y la Asociación Filarmónica Ntra. Sra. del Carmen de Salteras, que recorrerá las mismas calles por las que al día siguiente transitará la procesión con la imagen de la Virgen. A la salida del Santo Rosario, desde los balcones de la torre parroquial, la sección de clarines y timbales de la banda de Ntra. Sra. del Sol, de Sevilla, interpretará los Gozos de la Virgen, cerrando las Solemnes Vísperas y felicitando a la Divina Pastora en las primeras horas de su gran día.
  
Día 8: Fiesta Litúrgica de la Sacrosanta Natividad de Nuestra Señora y celebración principal de la Hermandad y de la Villa en honor de la soberana emperatriz de los cielos y de la tierra, María Santísima, Pastora Amantísima de las Almas.

A las 8.30 de la mañana Santa Misa de Alba, en el templo parroquial y diana musical a cargo de laBanda de Música Ntra. Sra. de la Soledad, de Cantillana.

A las 10.30 de la mañana se rezarán las preces del tercer día de la novena
 y a las 11 tendrá lugar la
Solemne Función Principal de Instituto
oficiada por nuestro Párroco y Director espiritual
EL RVDO. SR. D. ANTONIO GUERRA MILLA, PBRO.,
con asistencia de las Autoridades y con la participación, como en los demás cultos, del Coro de la Hermandad.   

 Al ofertorio, esta Pontificia y Real Hermandad hará pública Protestación de Fe
en los dogmas y verdades que enseña y manda creer nuestra Santa Madre la Iglesia
y en la piadosa creencia de la Mediación Universal de la Santísima Virgen, así como la
Renovación del Voto y Juramento en pro de la Realeza Universal de la Soberana Señora,emitido por vez primera el 26 de noviembre de 1950.

A las 10 de la noche saldrá de la parroquia la venerada imagen de la Divina Pastora, que recorrerá en
Procesión Triunfal de Gloria
las calles de su pueblo profusamente decoradas para la ocasión, llevada por sus hermanos costaleros y acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de Ntra. Sra. del Sol, de Sevilla, y la Asociación Filarmónica Santa María de las Nieves de Olivares. Sobre la medianoche, en la pastoreña calle de Martín Rey, la Santísima Virgen será despojada de su sombrero de Pastora, bajo una copiosa lluvia de pétalos de rosas.
Día 14: Último día de la Novena. A las 8 de la tarde dará comienzo el ejercicio de la Novena y a las 8.30 la FUNCIÓN SOLEMNE con Comunión General.
Finalizada la misma, se tendrá la solemnísima
Procesión de su divina majestad
por las calles adyacentes a la Parroquia, Bendición Solemne, canto de la Despedida y del Himno Pastoreño.

A las 11.30 de la noche, saldrá de nuevo el
Santo Rosario
de hermanas, presidido por el Simpecado de la Divina Pastora y acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder, de Brenes,  y  la de música Ntra. Sra. de la Soledad, de Cantillana, terminando estos cultos con la entrada del mismo en el Templo Parroquial, sede fundacional y residencia canónica de la Hermandad.
Días 27 y 28 de septiembre: como finalización de las Fiestas Mayores se celebrarán la popular Romería al Santuario de la Divina Pastora y su Tradicional Besamanos.
Se recuerda a todos los hermanos que es obligatoria su asistencia a todos los cultos llevando la medalla y cordón.

Cantillana                                                                                                                                                  Septiembre 2014

¡VIVA LA PASTORA DIVINA!

¡VIVA SIEMPRE LA MISMA!

viernes, 22 de agosto de 2014

Ensayos de la Cuadrilla de Hermanos Costaleros


Hoy comienzan los ensayos de la Cuadrilla de Hermanos Costaleros del paso de la Divina Pastora de Cantillana, por ello compartimos con nuestros lectores el calendario de los mismos:

1º-  22 de agosto a las 21, 30 Hs. en la nave de las carretas.
2º-  29 de agosto a las 21, 30 Hs. en la nave de las carretas.
3º-  3 de septiembre. Ensayo y mudá a las 21, 30 Hs. en la nave de las carretas.
4º-  5 de septiembre. Retranqueo a las 21, 30 Hs. en la Iglesia Parroquial.
5º-  12 de septiembre. Desarmá a las 21, 30 Hs. en la Iglesia Parroquial.

viernes, 8 de agosto de 2014

Y el sueño se hizo cantillanero

      

Un fraile humilde, porque así lo es la rama de su observancia, dentro de la mendicante y seráfica Orden Franciscana tuvo un día, en los albores del siglo XVIII, en el coro de su convento de Sevilla, y en uno de esos momentos en que el cansancio traiciona, haciendo caer en duermevela, mientras vence toda resistencia que se le pueda ofrecer un sueño, que sólo pudo tener un capuchino sevillano. Su imaginación, medio dormida, le dejó ver a la Virgen, nada extraño en su Mariana Ciudad, como Celestial Zagala, pastoreando las almas, como en la parábola evangélica  hacía su Hijo, el Buen Pastor. Visión humilde de la Segunda Persona de Dios y de su Madre, queriendo demostrar el infinito amor que sienten por querer recuperar las almas perdidas.

         Recorrió la ciudad de punta a punta, contando la visión de su devocional deducción evangélica, fundando apriscos y rediles. Y anduvo por los pueblos cercanos misionando el mensaje del pastoreo divino que en su amor desbordado, ejerce el Señor sobre los que son la perfección de sus criaturas, de cuyo celo no se puede alejar a la que nunca apartó de su existencia y la hizo corredentora en su obra de entrega total hasta la muerte.

         El parentesco con los condes y señores de la villa, lo llevó a Cantillana, donde contaba con el amparo y respaldo familiar, dejando allí una bellísima y singular imagen e instaurando para siempre el Rosario Publico de Señoras de la Divina Pastora  presidido por un Simpecado, al que luego el pueblo le dio la liturgia y el rito que mejor creyó, a su gusto y manera. Rosario callejero con sede parroquial, peanas con faroles, avemarías con mantillas y presidentas con las borlas en las noches veraniegas de septiembre. Herencia maternal cantillanera.

         En los años, ya tocando con la mano los trescientos, se fue esculpiendo la forma actual de los cultos que conocemos y por los que la hermandad se desvive, alentando las brasas siempre encendidas en los corazones, procurando mantener ese tesoro espiritual que toma forma en las tradiciones.
Entusiasmo de fervores que estremecen los contornos de la calle Martín Rey, bajo cúpulas nevadas de papel, por donde el infinito se deshace en cascadas de pétalos frescos de corales, entre estrellas explosivas de colores y artificios de pólvora sonora, que suben a los cielos presumiendo del orgullo de sentirse pastoreño. Música de bandas soltando por el aire y los sentidos notas anunciadoras de pueblo andaluz, que palpita, con pulso acelerado de emociones, oyendo compases, que empapan hasta el alma, de  Pasan los Campanilleros. Y un almendro florido, que se mueve con temblor acompasado, mientras riegan sus raíces sudores de costaleros, es el fondo dibujado en eterna primavera, para un sombrero tejido con hilos de oro y calado por suspiros, que al volar en manos venerables, que saben subir por las alturas la sublime Majestad de majestades, deja al descubierto sus cabellos, recibiendo la caricia de la brisa, soplo que abre los adentros, para dejar escapar clamores, guardados por el tiempo de los siglos, gritando el mejor de los piropos de su casta, que encierra verdades por tantas generaciones escritas, en esa voz que ennoblece la  noche de la magia: ¡Viva siempre la misma!

         Risco de amores que se eleva sobre La Vega, bendito trono, donde el corcho, por la gracia del sentimiento, se hace roca, baluarte de fe y devociones, donde pacen las ovejas del rebaño de tus desvelos, ¡Pastora Divina!, pidiéndote que oigas el clamor de sus balidos, plegarias y alabanzas que llenan los días de novena.

         Luego vendrán pregones de poemas por el viento, carteles con bellezas de romeras, rimas en seguirillas al compás de tres por cuatro, nubes de gotas cristalinas que quieren asentar el polvo de Los Pajares, notas de flautas y tamboriles, bengalas y más cohetes, derroche de alegría en caballos y volantes, carretas alfombradas con papelillos en dibujos, yuntas de bueyes cansinos que marcan el ritmo caminante y un dosel de plata que cobija el privilegio de Dios para su madre: Sin pecado concebida.

         Y un beso, sellando el cariño, en las manos amorosas de ese requiebro celestial, que a la Parroquia bajó para ser Pastora de las almas. Apoteosis de traca con amores tronadores, pone el broche para cerrar un septiembre de devociones pastoreñas, en una Cantillana agradecida hasta el final de su existencia, recordando a fray Isidoro, por aquel sueño que tan suyo hizo.

      José Manuel León Gómez.                                                                  (Cantillana y su Pastora 2013)

domingo, 3 de agosto de 2014

Memoria gráfica (I)


Primera fotografía de la Divina Pastora de Cantillana que se conoce. Aparece en el paso bajo un árbol con rosarios colgados, alumbrada por cuatro pequeños candelabros de consola con arandelas y prismas de cristal. Es un lejano 8 de septiembre, poco antes de recorrer en procesión las calles de Cantillana.   Foto: Anónimo. Ca. 1865.

viernes, 25 de julio de 2014

La Eucaristía dominical, corazón de la semana y centro de la vida cristiana

Queridos hermanos y hermanas:

En los últimos años he escrito varias veces sobre sobre el sentido cristiano del domingo y sobre la principalidad de la Eucaristía dominical. Vuelvo hoy sobre este segundo tema. Es un hecho que el domingo se ha ido vaciando progresivamente de contenido religioso y son muchos los cristianos que no han descubierto la riqueza espiritual de la Eucaristía en el día del Señor. Por ello, quiero volver sobre la participación en la Misa dominical que es obligatoria por ser un distintivo característico del cristiano y un camino privilegiado para alimentar la propia fe y para fortalecer el testimonio. Sin la Misa del domingo y de los días festivos nos faltaría algo que pertenece a la columna vertebral de la vida cristiana.

Cuando el domingo pierde su significado fundamental de Día del Señor y se transforma en un día de pura evasión, queda el cristiano prisionero de un horizonte tan estrecho que no le deja ver el cielo, como escribiera el Papa Juan Pablo II. Por desgracia, son muchos los católicos que a pesar de vivir inmersos en un ambiente cultural de raíces cristianas, desconocen la riqueza espiritual que encierra el domingo y la celebración eucarística.

En el domingo debe ocupar un lugar preeminente la oración y, sobre todo, la Eucaristía. Todos hemos de procurar que nuestra participación en ella sea para nosotros el acontecimiento central de la semana. Es un deber irrenunciable, que hemos de vivir no sólo para cumplir un precepto, sino como una necesidad, para que nuestra vida cristiana sea verdaderamente coherente y consciente. No olvidemos que la Eucaristía es el alimento que necesitamos más que nunca en las peculiares circunstancias en las que vivimos los cristianos hoy, en medio de una sociedad profundamente secularizada. Por ello, qué verdaderas son las palabras que pronuncian los mártires de Cartago en el año 304, cuando acuciados por el procurador romano que les conminaba a abandonar la participación en la mesa del Señor, responden con esta frase rotunda: "Sin la eucaristía no podemos vivir".

En la Eucaristía dominical, los cristianos nos reunimos como familia de Dios en torno a la mesa de la Palabra y del Pan de vida y nos alimentamos con el manjar del cielo para luchar contra el mal, vivir nuestros compromisos con entusiasmo y valentía y confesar al Señor delante de los hombres. Por otra parte, la celebración eucarística es el lugar privilegiado donde la comunión es anunciada y cultivada. Por ello, a través de la participación en la Santa Misa, el día del Señor se convierte también en el día de la Iglesia, que se construye y edifica a través de la celebración de la Eucaristía. En ella comprendemos cada vez mejor nuestros orígenes, de dónde venimos y a dónde vamos, y reconocemos nuestras verdaderas señas de identidad Así lo sentían los primeros cristianos, para quienes la participación en la celebración dominical constituía la expresión natural de su pertenencia a Cristo, de la comunión con su Cuerpo místico, en la gozosa espera de su segunda venida.

Es necesario reafirmar en la vida de nuestras comunidades parroquiales la centralidad del Día del Señor y de la Eucaristía dominical. Es preciso insistir también en la dignidad y sacralidad de las celebraciones, utilizando los ornamentos preceptuados por la Iglesia y favoreciendo la presencia de monaguillos bien formados, verdadero manantial de vocaciones. Es preciso además que la música, aún con acompañamiento de ritmos modernos, sea litúrgica y bella, con letras no banales sino ricas en contenido teológico y belleza literaria. Es necesario también pedir a los sacerdotes que celebren la Eucaristía en las parroquias diariamente y con reverencia cada vez mayor, con gran respeto a las rúbricas y normas del Misal Romano, sin improvisaciones o creatividades fuera de lugar, especialmente cuando se trata de la plegaria eucarística.

Invito a los sacerdotes a no omitir el tiempo de preparación para la celebración de la Santa Misa y a cuidar también la acción de gracias. Les pido que de tanto en tanto en la homilía instruyan a los fieles sobre el valor y la naturaleza de la Santa Misa, apoyándose en la encíclica Ecclesia de Eucaristia del Papa Juan Pablo II. Deben invitarles además a una participación activa y fructuosa, estimulándoles también a recibir con frecuencia el sacramento de la reconciliación, recordando incluso los casos en que constituye un requisito necesario para recibir la Eucaristía.

Les pido por fin que fomenten las diversas formas de piedad eucarística, las procesiones con el Señor y la exposición y la adoración del Santísimo Sacramento, todo lo cual constituye un verdadero manantial de fidelidad y de santidad.

Termino la última carta del curso pastoral. Deseo unas felices vacaciones a quienes podáis disfrutarlas. Dios quiera que no sean un tiempo perdido en nuestra relación con el Señor, sino un tiempo de gracia y de provecho espiritual muy cerca de la Eucaristía.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.
+ Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

jueves, 24 de julio de 2014

Catecismo de la Iglesia Católica (XVII)

«CREO EN LA VIDA ETERNA»

207. ¿Qué es la vida eterna?

La vida eterna es la que comienza inmediatamente después de la muerte. Esta vida no tendrá fin; será precedida para cada uno por un juicio particular por parte de Cristo, juez de vivos y muertos, y será ratificada en el juicio final. 


208. ¿Qué es el juicio particular?

Es el juicio de retribución inmediata, que, en el momento de la muerte, cada uno recibe de Dios en su alma inmortal, en relación con su fe y sus obras. Esta retribución consiste en el acceso a la felicidad del cielo, inmediatamente o después de una adecuada purificación, o bien de la condenación eterna al infierno. 

209. ¿Qué se entiende por cielo?

Por cielo se entiende el estado de felicidad suprema y definitiva. Todos aquellos que mueren en gracia de Dios y no tienen necesidad de posterior purificación, son reunidos en torno a Jesús, a María, a los ángeles y a los santos, formando así la Iglesia del cielo, donde ven a Dios «cara a cara» (1 Co 13, 12), viven en comunión de amor con la Santísima Trinidad e interceden por nosotros.
«La vida subsistente y verdadera es el Padre que, por el Hijo y en el Espíritu Santo, derrama sobre todos sin excepción los dones celestiales. Gracias a su misericordia, nosotros también, hombres, hemos recibido la promesa indefectible de la vida eterna» (San Cirilo de Jerusalén).
210 ¿Qué es el purgatorio?

El purgatorio es el estado de los que mueren en amistad con Dios pero, aunque están seguros de su salvación eterna, necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza. 

211. ¿Cómo podemos ayudar en la purificación de las almas del purgatorio?
En virtud de la comunión de los santos, los fieles que peregrinan aún en la tierra pueden ayudar a las almas del purgatorio ofreciendo por ellas oraciones de sufragio, en particular el sacrificio de la Eucaristía, pero también limosnas, indulgencias y obras de penitencia. 
 
212. ¿En qué consiste el infierno?

Consiste en la condenación eterna de todos aquellos que mueren, por libre elección, en pecado mortal. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios, en quien únicamente encuentra el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira. Cristo mismo expresa esta realidad con las palabras «Alejaos de mí, malditos al fuego eterno» (Mt 25, 41). 

213. ¿Cómo se concilia la existencia del infierno con la infinita bondad de Dios?
Dios quiere que «todos lleguen a la conversión» (2 P 3, 9), pero, habiendo creado al hombre libre y responsable, respeta sus decisiones. Por tanto, es el hombre mismo quien, con plena autonomía, se excluye voluntariamente de la comunión con Dios si, en el momento de la propia muerte, persiste en el pecado mortal, rechazando el amor misericordioso de Dios. 
 
214. ¿En qué consistirá el juicio final?
El juicio final (universal) consistirá en la sentencia de vida bienaventurada o de condena eterna que el Señor Jesús, retornando como juez de vivos y muertos, emitirá respecto «de los justos y de los pecadores» (Hch 24, 15), reunidos todos juntos delante de sí. Tras del juicio final, el cuerpo resucitado participará de la retribución que el alma ha recibido en el juicio particular. 

215. ¿Cuándo tendrá lugar este juicio?
El juicio final sucederá al fin del mundo, del que sólo Dios conoce el día y la hora. 

216. ¿Qué es la esperanza de los cielos nuevos y de la tierra nueva?
Después del juicio final, el universo entero, liberado de la esclavitud de la corrupción, participará de la gloria de Cristo, inaugurando «los nuevos cielos y la tierra nueva» (2 P 3, 13). Así se alcanzará la plenitud del Reino de Dios, es decir, la realización definitiva del designio salvífico de Dios de «hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra» (Ef 1, 10). Dios será entonces «todo en todos» (1 Co 15, 28), en la vida eterna.
 
«AMÉN»

217. ¿Qué significa el Amén, con el que concluye nuestra profesión de fe?
La palabra hebrea Amén, con la que se termina también el último libro de la Sagrada Escritura, algunas oraciones del Nuevo Testamento y las oraciones litúrgicas de la Iglesia, significa nuestro «sí» confiado y total a cuanto confesamos creer, confiándonos totalmente en Aquel que es el «Amén» (Ap 3, 14) definitivo: Cristo el Señor.

viernes, 11 de julio de 2014

Hoy festividad de San Benito Abad, Patrón de Europa

En el día de hoy, la Iglesia celebra la festividad de San Benito Abad, Patrón de Europa, que fue proclamado como tal hace 50 años. Con este motivo la Fervorosa Hermandad del Glorioso Padre y Patriarca San Benito Abad de Cantillana, recibirá la Medalla de Oro de la Villa, tras la Función Principal  de esta noche, que se celebrará a las 21,30 Hs. en la ermita de la Misericordia. Desde aquí queremos felicitar a la Hermandad  por el reconocimiento a esta antigua devoción que el pueblo de Cantillana le profesa a San Benito desde hace siglos.


 Vida de San Benito Abad
San Benito, fundador del monasterio de Monte Cassino y gran legislador del monaquismo de Occidente, nace con su hermana gemela Escolástica, en el seno de una familia patricia, sus padres Eutropio y Abundancia, en Nursia (Perusa) hacia el año 480 de nuestra era.

Finalizados los primeros estudios, viaja a Roma; disgustado por las imperantes malas costumbres, lo abandona todo y se retira entre las solitarias áreas rupestres de Subíaco y se entrega a la vida ermitaña «soli Deo placere cupiens» —como escribe su biógrafo San Gregorio Magno: deseando complacer solamente a Dios.

Atraídos por su santa vida, algunos monjes que moraban en los alrededores, le requieren con insistencia como su superior y maestro: Benito acepta, pero en cuanto trata de corregir su conducta, no muy ejemplar, atentan contra su vida con una copa envenenada que él rompe al bendecirla con el signo de la cruz.

Después de haber constituido doce pequeños monasterios, San Benito deja Subíaco y se dirige hacia el sur, acompañado por algunos discípulos. No se conocen las razones por las cuales selecciona el monte «en el cual Cassino está: en la costa» (Dante, XXII, 37), aún cuando puede pensarse en la generosidad de algún benefactor patricio.

Dotado de sentido práctico, Benito, en la zona del actual claustro de acceso, adapta el templo pagano a oratorio de su comunidad y utiliza los restantes edificios como habitaciones de monjes y peregrinos y también como áreas para las diferentes actividades de trabajo.

En la cima del monte, donde surgía un bosquecito pagano, es construido un pequeño oratorio en honor a San Juan Bautista, destinado para fines de camposanto. Aún hoy en día el venerado sitio del sepulcro de San Benito y de su hermana Santa Escolástica corresponde exactamente a la parte inferior Altar mayor, Basílica.

 A la obra de la implantación monástica, San Benito une el anuncio del Evangelio entre los pobladores de la llanura de abajo. Esta misión está aún hoy día encomendada a la comunidad monástica, por lo cual la ciudad de Cassino y las veinte comunidades aledañas forman parte de la jurisdicción pastoral del abad de Monte Cassino.

En Monte Cassino, San Benito completa la implantación de su Regula monachorum, o Regla de los monjes; «pequeño compendio del Evangelio», como la definió Bossuet. Siempre en Monte Cassino, el gran Patriarca, cercano a los setenta años, cerrará su existencia terrenal. Apenas antes de su muerte, sintiendo flaquear sus fuerzas, se hará llevar al oratorio de San Martín y allí, con los brazos tendidos hacia el cielo, después de haber recibido el Cuerpo de Nuestro Señor. La fecha de su muerte ha sido fijada por la tradición en el día 21 de marzo del 547. Su fiesta se celebra el 11 de julio.

         

lunes, 30 de junio de 2014

Entrevista a D. Marcelino Manzano, nuevo Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías

Hoy publicamos una entrevista realizada por el periodista José Gómez Palas para El Correo TV, a don Marcelino Manzano, recientemente nombrado como nuevo Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías. Desde aquí aprovechamos para felicitarle por su nombramiento y pedimos a  la Divina Pastora que lo ilumine y guíe en esta nueva andadura que ahora comienza.

            

martes, 24 de junio de 2014

Nombramientos y traslados de sacerdotes en la Archidiócesis de Sevilla

El actual párroco de Cantillana, don Fernando I. García Álvarez Rementería, será nombrado nuevo párroco de San Julián y Santa Marina (Sevilla), ocupando su puesto en nuestro pueblo don Antonio Guerra Milla, que hoy ejerce como tal en Villanueva del Río y Minas.

El pasado lunes, el Sr Arzobispo de Sevilla dio a conocer los nombramientos y traslados que constituirán los nuevos destinos pastorales para el próximo curso pastoral. En su inmensa mayoría, los titulares de estos oficios eclesiásticos tomarán posesión canónica de los mismos en la primera quincena de septiembre.

DELEGACIONES DIOCESANAS:
D. Marcelino Manzano Vilches: Delegado diocesano de Hermandades y Cofradías
D. Adrián José Ríos Bailón: Delegado diocesano de Medios de Comunicación

SEMINARIO METROPOLITANO:
D. Antero Pascual Rodríguez: Rector del Seminario Metropolitano
D. Andrés Ramírez Cárdenas: Director espiritual del Seminario Metropolitano

CÁRITAS DIOCESANA:
D. Eduardo Vera Martín: Delegado Episcopal en Cáritas Diocesana

PARROQUIAS Y OTROS CARGOS PASTORALES:

VICARÍA SEVILLA CIUDAD I:
D. Jesús Donaire Domínguez: Párroco del Corpus Christi
D. Fernando García Álvarez de Rementería: Párroco de San Julián y Santa Marina
D. Ángel Antonio Faílde Rodríguez: Vicario parroquial de Santa María Magdalena
D. Manuel Jesús Galindo Pérez: Vicario parroquial de San Pedro y San Juan Bautista y Vicario parroquial de San Andrés y San Martín
D. Eloy Caracuel García de Toledo: Rector Iglesia Colegial del Divino Salvador
D. Francisco de Borja Medina Gil-Delgado: Rector de la Basílica de Jesús del Gran Poder
D. Adrián José Ríos Bailón: Adscrito a la Basílica de Jesús del Gran Poder

VICARÍA SEVILLA CIUDAD II:
D. Amador Domínguez Manchado: Párroco de San Francisco de Asís
D. Santiago César González Alba: Párroco del Dulce Nombre de María y Cuasi-Párroco de Sta. María de Fuente del Rey
D. Miguel Castro Pastor: Párroco de Ntra. Sra. de la Salud
D. Alfredo Morilla Martínez: Párroco de Ntra. Sra. del Reposo
D. Manuel Palma Ramírez: Párroco de Ntra. Sra. del Mar
D. José Manuel Romero Acosta: Párroco de Santa Teresa
D. Manuel Sánchez Sánchez: Párroco de Ntra. Sra. de los Ángeles y Sta. Ángela de la Cruz
D. Téodulo Lorenzo Antolín: Vicario parroquial de Ntra. Sra. de los Dolores
D. Ángel Canca Ortiz: Adscrito a la Parroquia Ntra. Sra. del Mar

VICARÍA NORTE:
D. Antonio Guerra Milla: Párroco de Cantillana
D. Martín González del Valle: Párroco de Burguillos, y Párroco de San Ignacio del Viar
D. Gumersindo Melo González: Párroco de Villanueva del Río y Minas
D. José Alberto Pérez Díaz: Párroco de Los Rosales

VICARÍA SUR:
D. Manuel Ávalos Fernández: Párroco de Ntra. Sra. de las Virtudes, de La Puebla de Cazalla
D. Juan Dorado Picón: Párroco de Ntra. Sra. de Consolación, de Osuna
D. Mariano Escobar Crespo: Párroco de Santa Ana, de La Roda de Andalucía
D. Andrés Pablo Guija Rodríguez: Párroco de Santiago el Mayor, de Los Corrales, y Párroco de Ntra. Sra. del Rosario, de Martín de la Jara
D. Luis Joaquín Rebolo González: Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción, de Osuna

VICARÍA ESTE:
D. Manuel Arroyo Romero: Párroco de Ntra. Sra. de la Oliva, de Lebrija
D. Adrián José Ríos Bailón, Párroco de San Juan Pablo II, de Dos Hermanas
D. Manuel Sánchez de Heredia: Párroco de Sta. Mª Magdalena, de Dos Hermanas
D. Armando Parejo Novo: Vicario parroquial de Sta. Mª del Alcor, de El Viso del Alcor

VICARÍA OESTE:
D. Félix María Casanova Lobo: Párroco de Ntra. Sra. de la Estrella, de Valencina de la Concepción
D. Sergio Gómez Fernández: Párroco de San Juan Bautista, de San Juan de Aznalfarache
D. Antonio Gómez Prieto: Párroco de Ntra. Sra. de la Oliva, de Salteras
D. Luis María Hernández Villota: Párroco de Sta. Mª de Gracia, de Almadén de la Plata, y Párroco de San Bartolomé, de El Real de la Jara
D. Adolfo Pacheco Sepúlveda: Párroco de Sta. Mª la Mayor, de Pilas
D. Gabriel Sánchez García: Párroco de Ntra. Sra. de Gracia, de Camas
D. Fredy Arias Rodríguez: Vicario parroquial de Ntra. Sra. de la Granada, de La Puebla del Río
D. Julián Novoa Rivas: Vicario parroquial de Ntra. Sra. de Belén, de Tomares

SACERDOTES QUE AMPLÍAN ESTUDIOS:
D. Miguel Ángel Núñez Aguilera: Doctorado (Pontificia Universidad Gregoriana)
D. Miguel Ángel Sánchez Fernández: Doctorado (Pontificio Instituto Oriental)

sábado, 21 de junio de 2014

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

"Las vanidades del mundo no alimentan como la Eucaristía"

Homilía del Papa Francisco en la Solemnidad del Corpus Christi


“El Señor, tu Dios… te dio a comer el maná, ese alimento que ni tú ni tus padres conocían”

Estas palabras del Deuteronomio hicieron referencia a la historia de Israel, que Dios los hizo salir de Egipto, de la condición de esclavos, y por cuarenta años ha guiado en el desierto hacia la tierra prometida.
Una vez establecido en la tierra, el pueblo elegido logra una cierta autonomía, un cierto bienestar, y corre el riesgo de olvidarse los tristes acontecimientos del pasado, superadas gracias a la intervención de Dios y a su infinita bondad. Las Escrituras exhortan a recordar, a hacer memoria de todo el camino hecho en el desierto, en el tiempo de la necesidad, de la angustia. La invitación es aquella de retornar a lo esencial, a la experiencia de la total dependencia de Dios, cuando la sobrevivencia fue confiada a su mano, para que el hombre comprendiera que “no vive sólo de pan, sino… de todo lo que sale de la boca de Dios”.


Además del hambre física, el hombre lleva en sí otra hambre, un hambre que no puede ser saciada con el alimento ordinario. Es el hambre de vida, hambre de amor, hambre de eternidad. Y el signo del maná –como toda la experiencia del éxodo– contenía en sí también esta dimensión: era figura de un alimento que satisface esta hambre profunda que hay en el hombre. Jesús nos dona este alimento, es más, es Él mismo el pan vivo que da la vida al mundo. Su Cuerpo es el verdadero alimento bajo la especie del pan; su Sangre es la verdadera bebida bajo la especie del vino. No es un simple alimento con el cual saciamos nuestros cuerpos, como el maná. El Cuerpo de Cristo es el Pan de los últimos tiempos, capaz de dar vida, y vida eterna, porque la sustancia de este pan es Amor.

En la Eucaristía se comunica el amor del Señor por nosotros: un amor así grande que nos nutre con Sí mismo; un amor gratuito, siempre a disposición de toda persona hambrienta y necesitada de regenerar sus propias fuerzas. Vivir la experiencia de la fe significa dejarse nutrir por el Señor y construir la propia existencia no sobre los bienes materiales, sino sobre la realidad que no perece: los dones de Dios, su Palabra y su Cuerpo.

Si nos miramos entorno, nos damos cuenta que hay tantos ofrecimientos de alimentos que no vienen del Señor y que aparentemente satisfacen más. Algunos se nutren con el dinero, otros con el éxito y la vanidad, otros con el poder y el orgullo. ¡Pero el alimento que nos nutre realmente y que sacia es solamente el que nos da el Señor! El alimento que nos ofrece el Señor es diferente de los otros, y quizás no parece así tan gustoso como ciertas comidas que nos ofrece el mundo. Y así, soñamos otras comidas, como los hebreos en el desierto, que añoraban la carne y las cebollas que comían en Egipto, pero olvidaban que aquellas comidas las comían en la mesa de la esclavitud. Ellos, en esos momentos de tentación, tenían memoria, pero una memoria enferma, una memoria selectiva, una memoria esclava, no libre.

Cada uno de nosotros, hoy puede preguntarse, ¿Y yo? ¿Dónde quiero comer? ¿En torno a qué mesa me quiero nutrir? ¿En la mesa del Señor? ¿O sueño con comer alimentos gustos, pero en la esclavitud? ¿Cuál es mi memoria? ¿Aquella del Señor que me salva?, ¿O aquella del ajo y de las cebollas de la esclavitud? ¿Con cuál memoria yo sacio mi alma? El Padre nos dice: “Te he nutrido con maná que tú no conocías”.

Recuperemos la memoria. Ésta es la tarea: ¡Recuperemos la memoria!, y aprendamos a reconocer el pan falso que nos ilusiona y corrompe, porque es fruto del egoísmo, de la autosuficiencia y del pecado.
Dentro de poco, en la procesión, seguiremos a Jesús, realmente presente en la Eucaristía. La Hostia es nuestro maná, mediante el cual el Señor se nos dona a sí mismo. A Él nos dirigimos con fe: Jesús, defiéndenos de las tentaciones del alimento mundano que nos hace esclavos, purifica nuestra memoria, para que no quede prisionera en la selectividad egoísta y mundana, pero sea memoria viva de tu presencia por toda la historia de tu pueblo, memoria que se hace “memorial” de tu gesto de amor redentor. Amén.

martes, 17 de junio de 2014

Entrevista al Papa Francisco

"Jesús no quiere que seamos príncipes, quiere que seamos servidores"


 Hoy compartimos con nuestros  lectores, la entrevista íntegra del periodosta Henrique Cymerman al Papa Francisco que recientemente fue publicada en el diario de Barcelona «La Vanguardia» y emitida por la cadena de televisión Cuatro. La entrevista, realizada en la sede vaticana, ha sido la primera concedida por Su Santidad a un medio español. En ella, el Pastor de la Iglesia Universal hace un recorrido por este primer año de pontificado y afronta diversos temas de actualidad y de interés, como el fundamentalismo, la ciencia y la religión, la independencia de Cataluña y la pobreza en el mundo.

viernes, 13 de junio de 2014

Jesucristo, fuente y fundamento de virtudes y valores. Apúntate a clase de religión

No tenemos otro modelo mejor ni más perfecto que el de Jesucristo para dar senti­do pleno a la vida, para lle­narla de virtudes y valores, para vivirla en plenitud.


Con el lema “Jesucristo, fuente y fundamento de virtudes y valores” la Iglesia pone en marcha un año más la Campaña “Apunta a tu hijo a clase de Religión” para ayudar a los padres a tomar la decisión más adecuada en cuanto a la educación de sus hijos se refiere. A la hora de elegir la asignatura de religión debemos fijarnos que no tenemos otro modelo mejor ni más perfecto que el de Jesucristo para dar sentido pleno a la vida, para llenarla de virtudes y valores, para vivirla en plenitud.

Pero, no sólo debemos apuntar a nuestros hijos a la asignatura de religión porque en ella conocerán los valores y fundamentos del cristianismo sino porque esta asignatura es complemento y base fundamental para entender todas las demás enseñanzas. En ella se dan las claves para comprender la inspiración de escritores, pintores, escultores, músicos o arquitectos de todas las épocas históricas. También ayuda a conocer la base de la filosofía, la historia, las matemáticas, la física e incluso tiene que ver con la economía ayudando a entender las claves de la crisis económica y saber cuál es la mejor inversión que un hombre pueda hacer en su vida, y de la que dependerán todas las demás.

"La enseñanza escolar de la Religión católica es un ejercicio de la libertad religiosa y del derecho a la educación de los hijos por parte de los padres, según sus propias convicciones religiosas y morales. Los padres de los alumnos en edad escolar cada año ejercen libre y responsablemente este derecho, y es elevado el número de quienes los inscriben en clase de Religión.

La enseñanza religiosa ha de ser una asignatura equiparable a las fundamentales, de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para los alumnos, y el hecho de recibir o no recibir esta enseñanza no ha de suponer discriminación académica alguna en la actividad escolar.

Conocer a Jesucristo permite comprender mejor nuestra cultura. La arquitectura, la escultura, la pintura, la música, el calendario, las procesiones, las peregrinaciones y multitud de elementos culturales significativos tienen en Jesucristo su punto de referencia más importante. Las catedrales, los santuarios, las parroquias, las ermitas, los monasterios, los conventos, los museos, y otros muchos espacios, son lugares donde emergen virtudes y valores en el tejido urbano o rural.

Porque entendemos que Jesucristo es realmente valioso, pensamos que es mejor conocerle, saber lo que dice, escuchar su mensaje, comprender su estilo de vida, adherirse a su persona, reconocer e imitar sus virtudes.  De nada sirve enseñar si no se vive bajo el signo de la virtud que se enseña. No basta con saber si no se vive lo que se sabe, porque lo realmente importante es la vida" .(Julián Ruiz Martorell,Obispo de Jaca y de Huesca)

domingo, 8 de junio de 2014

Festividad de Pentecostés

 "Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía expresarse"   (Hch 2, 1-4).

La palabra Pentecostés viene del griego y significa el día quincuagésimo. A los 50 días de la Pascua, los judíos celebraban la fiesta de las siete semanas (Ex 34,22), esta fiesta en un principio fue agrícola, pero se convirtió después en recuerdo de la Alianza del Sinaí. 

Al principio los cristianos no celebraban esta fiesta. Las primeras alusiones a su celebración se encuentran en escritos de San Irineo, Tertuliano y Orígenes, a fin del siglo II y principio del III. Ya en el siglo IV hay testimonios de que en las grandes Iglesias de Constantinopla, Roma y Milán, así como en la Península Ibérica, se festejaba el último día de la cincuentena pascual. Con el tiempo se le fue dando mayor importancia a este día, teniendo presente el acontecimiento histórico de la venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles (Cf. Hch 2). Gradualmente, se fue formando una fiesta, para la que se preparaban con ayuno y una vigilia solemne, algo parecido a la Pascua. Se utiliza el color rojo para el altar y las vestiduras del sacerdote; simboliza el fuego del Espíritu Santo. 


Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio. Pentecostés es fiesta pascual y fiesta del Espíritu Santo. La Iglesia sabe que nace en la Resurrección de Cristo, pero se confirma con la venida del Espíritu Santo. Es hasta entonces, que los Apóstoles acaban de comprender para qué fueron convocados por Jesús; para qué fueron preparados durante esos tres años de convivencia íntima con Él. La Fiesta de Pentecostés es como el "aniversario" de la Iglesia. El Espíritu Santo desciende sobre aquella comunidad naciente y temerosa, infundiendo sobre ella sus siete dones, dándoles el valor necesario para anunciar la Buena Nueva de Jesús; para preservarlos en la verdad, como Jesús lo había prometido (Jn 14.15); para disponerlos a ser sus testigos; para ir, bautizar y enseñar a todas las naciones. Es el mismo Espíritu Santo que, desde hace dos mil años hasta ahora, sigue descendiendo sobre quienes creemos que Cristo vino, murió y resucitó por nosotros; sobre quienes sabemos que somos parte y continuación de aquella pequeña comunidad ahora extendida por tantos lugares; sobre quienes sabemos que somos responsables de seguir extendiendo su Reino de Amor, Justicia, Verdad y Paz entre los hombres.


"Nadie puede decir: ¡Jesús es el Señor! sino por influjo del Espíritu Santo" (1Co 12,3) Muchas veces hemos escuchado hablar de Él; muchas veces quizá también lo hemos mencionado y lo hemos invocado. Piensa cuántas veces has sentido su acción sobre ti: cuando sin saber cómo, soportas y superas una situación, una relación personal difícil y sales adelante, te reconcilias, toleras, aceptas, perdonas, amas y hasta haces algo por el otro…. Esa fuerza interior que no sabes de dónde sale, es nada menos que la acción del Espíritu Santo que, desde tu bautismo, habita dentro de ti. 

"Cuando él venga, rebatirá todas las mentiras del mundo"

El Espíritu Santo ha actuado durante toda la historia del hombre. En la Biblia se menciona desde el principio, aunque de manera velada. Y es Jesús quien lo presenta oficialmente: "SI ustedes me aman, guardarán mis mandamientos, y yo rogaré al Padre y les dará otro Defensor que permanecerá siempre con ustedes. Este es el Espíritu de Verdad…. En adelante el Espíritu Santo Defensor, que el Padre les enviará en mi nombre, les va a enseñar todas las cosas y les va a recordar todas mis palabras. … En verdad, les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Defensor no vendrá a ustedes. Pero si me voy se lo mandaré. Cuando él venga, rebatirá las mentiras del mundo…. Tengo muchas cosas más que decirles, pero ustedes no pueden entenderlas ahora. Pero cuando Él venga, el Espíritu de la Verdad, los introducirá en la verdad total". Estos son fragmentos del Evangelio de San Juan, capítulos 14, 15 y 16. Si quieres saber más sobre las últimas promesas y más profundas revelaciones de Jesús, lee con atención y mucha fe, esta parte del evangelio. 

Desde que éramos niños, en el catecismo aprendimos que "el Espíritu Santo es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad". Es esta la más profunda de las verdades de fe: habiendo un solo Dios, existen en Él tres personas distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Verdad que Jesús nos ha revelado en su Evangelio.
El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal .

jueves, 5 de junio de 2014

La hermandad en la Romería de la Divina Pastora de Aracena

Otro año más, el pasado domingo día 1 de junio, una representación de la hermandad de la Divina Pastora de Cantillana acudió fiel a su cita a la popular romería de la Divina Pastora de Aracena.

Nuestra hermandad esperó a la carreta de la Virgen en el lugar acostumbrado, donde anualmente se produce el encuentro de ambas juntas de gobierno, presidiendo conjuntamente el resto del trayecto hasta llegar a la ermita, situada en un lugar idílico de la Sierra de Aracena, rodeada de montes y encinas.

A la llegada del simpecado dio comienzo la misa de romeros, oficiada por don Longinos Abengozar, cura párroco de Aracena y canónigo de la S.I. Catedral de Huelva.Una vez concluida la Santa Misa se pudo disfrutar de una alegre y festiva convivencia en ambiente de hermandad a la sombra de las encinas del Pago de las Granadillas.

Ya por la tarde, la carreta con el simpecado pastoreño emprendió el camino de vuelta, siendo acompañado por cientos de romeros a pié, a caballo y en carriolas típicamente engalanadas.

Desde aquí queremos dar las gracias a esa querida hermandad por las muestras de cariño y acogida que siempre tienen con esta junta de gobierno que, muy gustosamente, acude fiel a su cita en el mes de junio con su Pastora de Aracena.


  


















 


Fotografías: Juan Arias Merino

martes, 3 de junio de 2014

Una historia Real: la vinculación de la Casa Real con la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana

El pasado lunes 2 de junio Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I anunciaba su decisión de abdicar de la Corona Española en favor del Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón. Con ello se cierra una etapa  decisiva en la historia reciente de nuestro país, en la que su figura fue esencial para lograr la transición a la democracia. Desde aquí, nuestra Hermandad quiere agradecer y reconocer la gran labor ejercida durante treinta y nueve años de reinado, a quien ha sido su Hermano Mayor Honorario. Sirva como homenaje el siguiente artículo, que publicamos en la revista "Cantillana y su Pastora" en 1998, y en el que se muestra la vinculación de la Casa Real Española con la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana.

Una historia Real


Desde que en 1807, los primeros estatutos de la Hermandad de la Divina Pastora de Cantilllana obtuvieran la aprobación Real, la vinculación de ésta con la Monarquía Española se pone de manifiesto en numerosos aspectos de la vida de la misma. Esto ilustra, por tanto, el espíritu monárquico de la advocación pastoreña y la relación que entre ésta y la realeza española existe.

El carácter de Institución Real, le viene dado a la Ilustre Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora, por el hecho de haber sido sus primeras Reglas revisadas y aprobadas por Carlos IV, Rey de las Españas en 1807, y por su Real y Supremo Consejo -llamado de Castilla- con lo cual, la congregación pastoreña quedaba “sujeta en todo lo temporal a la Real jurisdicción ordinaria”, que celaría para que se cumpliese sus ordenanzas. De ahí que la Hermandad venga usando desde tiempo inmemorial, junto a otros insignes títulos como el de Pontificia e Ilustre, el de REAL, que Juan Carlos I, felizmente reinante, ratificó con todas las prerrogativas, en atención al carácter de Hermanos Honorarios de la Institución, que tanto él como su augusta esposa poseen, y al antiguo sometimiento y admiración de la Hermandad a la Corona Española.

Conocida es la estrecha relación de la Monarquía de nuestro país con la advocación de la Virgen como Divina Pastora de las Almas durante los siglos XVIII y XIX. Los monarcas españoles de esta época se convirtieron en grandes devotos y benefactores de esta advocación mariana nacida de la orden capuchina con la subida al trono de la dinastía borbónica en España. Existen numerosas constancias históricas de que los Reyes y sus reales familias acudieron en varias ocasiones personalmente a la ciudad de sevilla para venerar a la Virgen, que bajo el título de Divina Pastora, recibe culto en la iglesia de Santa Marina, implorando su auxilio y maternal patrocinio. Llegaron incluso a inscribirse entre el número de susu hermanos o cofrades, beneficiando así a esta incipiente y fructífera advocación de la Virgen. A este respecto el P. Ardales tiene escrito: “Fue memorable el día 23 de Octubre de 1823, en que el monarca Fernando VII, acompañado de su Real Familia, vino a visitar esta sagrada imagen de la Divina Pastora y, como Hermano Mayor Perpetuo que era de su Hermandad, personalmente tomó posesión del cargo, recibiendo la insignia de su empleo de manos del Reverendísimo Padre Vicario General de la Orden de San Francisco, fray Manuel Malcampo, el cual dirigió la palabra a SS.MM. Con una devota exhortación, y los condujo al Altar Mayor de la Iglesia, donde estaba colocado en gracioso risco la Divina Pastora, como se acostumbra para su Novena y fiestas anuales, y desde entonces, la virtuosa reina Doña María Josefa Amalia y todos los infantes quedaron agregados a la Hermandad, del propio modo que en el pasado siglo lo fueron Felipe V y toda su familia con los grandes de la Corte”.

En septiembre de 1951, el día 8, fiesta principal de la Hermandad y del pueblo de Cantillana en honor de su Divina Pastora, presidió la solemne función religiosa y la primera renovación del Voto de la Realeza Universal de la Virgen, S.A.R. Don Carlos de Zamoyski y Borbón, Infante de España. Con esta visita se estrechaban, de forma más directa, los lazos entre la hermandad pastoreña y la Familia Real. Grato es el recuerdo que guardan los pastoreños de Cantillana de la estancia de Don carlos para sus fiestas mayores.

Pero, sin duda, la más estrecha relación y vinculación definitiva entre la Hermandad pastoreña y la Familia Real Española tiene lugar en 1970, con motivo de la celebración del CCL aniversario de la fundación por fray Isidoro de Sevilla, de la congregación de la Pastora en Cantillana. La Hermandad acuerda, en noviembre de 1969, con motivo de la efemérides, nombrar a SS.AA.RR. Los Príncipes de España D. Juan Carlos de Borbón y Doña Sofía de Grecia, Hermano Mayor Honorario y Camarera de Honor de la Divina Pastora, respectivamente, sintiéndose la hermandad cantillanera altamente honrados con la aceptación, el 7 de febrero de 1970, por parte de tan ilustres personalidades, de tales cargos honoríficos. En el archivo de la Hermandad se conservan esas cartas firmadas por el Jefe de la Casa del Príncipe, el marqués de Mondéjar. Uno de los momentos de más grata memoria para los pastoreños de Cantillana lo supuso la entrega a SS.AA.RR. Del pergamino otorgándoles los títulos correspondientes de manos de miembros de la Hermandad desplazados a Madrid para la ocasión, hecho que tuvo lugar en audiencia privada celebrada el jueves 14 de enero de 1971 en los salones del Palacio de la Zarzuela. En este acto, que ha constituido una de las páginas de oro de la historia de la Hermandad, les fueron entregadas también sendas medallas de la Virgen a tan egregios hermanos, quienes tuvieron frases de elogio para la Hermandad y estamparon sus firmas en el libro de actas de la misma, donde también hicieron constar su deseo de visitar Cantillana, deseo que quedó cumplido el 2 de marzo de 1976.

La visita de SS.MM. Los Reyes de España al municipio cantillanero supuso un motivo de enorme júbilo para todos sus habitantes, tanto más si se tiene en cuenta la condición de ilustres pastoreños de nuestros monarcas desde que aceptaran, seis años antes, la presidencia honorífica de esta muy querida institución de la villa. En la organización del recibimiento y estancia de los reyes en Cantillana adquirió relevante protagonismo -no podía ser de otra forma- la Hermandad de la Divina Pastora, que se puso enteramente a disposición de las autoridades, cediendo parte de su patrimonio y no escatimando esfuerzos para que la visita Real a la antigua villa de Cantillana, revistiera el éxito  deseado.

Del mismo modo, cuando en 1995 la congregación se disponía a celebrar por todo lo alto su CCLXXV aniversario fundacional, la Junta de Oficiales, en la preparación de los actos conmemorativos, acordó cursar invitación a los Reyes por su condición de Hermano Mayor Honorario y Camarera Mayor Honoraria, aceptando éstos la presidencia honorífica de tal efemérides según carta remitida desde el Palacio de Marivent y fechada el 7 de agosto de 1995.

Desde esas fechas y hasta el presente – Dios quiera que por muchos años- la Hermandad de la Pastora de Cantillana ha seguido manteniendo relación con la Casa Real, mediante telegramas periódicos de felicitación y condolencia en los momentos más importantes para esta querida familia (onomásticas, bodas, fallecimientos …), reforzando así las vinculaciones existentes entre ambas instituciones. […]

José María de la Hera Sánchez (Cantillana y su Pastora, 1998)